domingo, 20 de noviembre de 2011

Crónica del colapso: Davis

Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente.

El futuro ya está aquí, sólo que desigualmente repartido.

El teniente de la policía John Pike rocía gas pimienta sobre los manifestantes del movimiento Occupy UC Davis (foto: Wayne Tilcock/Enterprise)

Ocurrió el 18 de noviembre en el campus de la Universidad de California en Davis: la policía roció con gas pimienta a un grupo de manifestantes pacíficos que se negaban a retirar un campamento de protesta por la creciente desigualdad social y económica en Estados Unidos (1 y 2).


Y es que a pesar del discurso oficial, cada vez es más evidente que una mayor parte de la población estadounidense está resintiendo los efectos de la crisis económica.

En agosto de 2011 más de 45.8 millones de estadounidenses recibían cupones de alimentos, casi el 15% de la población del país (3).

En julio de 2011 el número de jóvenes de entre 16 y 24 años con empleo fue el menor de la historia (48.8%) y la manipulada tasa de desempleo (18.1%) duplicaba, en ese sector, a la de la población en general (4).

Por otro lado, el costo de las matrículas universitarias no han dejado de aumentar desde el inicio de la crisis y los incrementos han sido mayores en las universidades públicas, llegando hasta 46% en el caso de la Universidad Estatal de California (5 y 6).

Endeudados y sin empleo, el futuro no pinta nada bien para los jóvenes estadounidenses. Es por eso que las protestas del movimiento Occupy han encontrado terreno fértil para desarrollarse.

La respuesta oficial ante los reclamos ha sido invariablemente la represión y este tipo de incidentes se está volviendo algo común a lo largo y ancho del país tal como lo muestran las siguientes imágenes:

Oakland, California, 25 de octubre de 2011: alrededor de 100 manifestantes arrestados tras intentar reinstalar un campamento frente a la alcaldía de la ciudad (7). Scott Olsen, un manifestante veterano de la invasión a Irak, es herido de gravedad en los disturbios (8).


Denver, Colorado, 29 de octubre de 2011: 20 personas arrestadas tras enfrentamientos con la policía en durante una manifestación frente al Centro Cívico de la ciudad (9).

La policía empleó armas largas para amenazar a los manifestantes de Occupy Denver. (foto: Craig F. Walker, The Denver Post)


Atlanta, Georgia, 6 de noviembre de 2011: 20 manifestantes arrestados tras enfrentamientos con la policía al intentar reinstalar un campamento (10).


Berkeley, California, 9 de noviembre de 2011: 39 personas detenidas tras una manifestación por la creciente desigualdad social y el aumento en la matrícula estudiantil (11).


Portland, Oregon, 13 de noviembre de 2011: miles de manifestantes hacen retroceder a la policía tras el desalojo del campamento en Pioneer Courthouse Square (12).


Seattle, Washington, 15 de noviembre de 2011: una marcha de apoyo a Occupy Wall Street es reprimida; la policía roció gas pimienta sobre los manifestantes entre los que se encontraban una anciana, una joven embarazada y un sacerdote (13).

Dorli Rainey, una activista de 84 años fue rociada con gas pimienta durante las protestas en Seattle. (foto: Joshua Trujillo/seattlepi.com)


La plutocracia que gobierna Estados Unidos se está quitando la máscara y poco a poco nos muestra su verdadero rostro.

¿Cuánto tiempo falta para que los manifestantes se cansen de ser golpeados impunemente y rociados con gas pimienta sin razón alguna? ¿Cuánto tiempo más para que las protestas se tornen realmente violentas?

Kristin Koster, una profesora de post-doctorado presente durante la represión en UCD declaró: "Cuando tu proteges las cosas en las que crees con tu cuerpo, eso te cambia para bien. Te radicaliza para bien".

José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba, escribió en Nueva York hace más de un siglo (14):

Los pueblos, como los hombres, no se curan del mal que les roe el hueso con menjurjes de última hora, ni con parches que les muden el color de la piel. A la sangre hay que ir, para que se cure la llaga. No hay que estar al remedio de un instante, que pasa con él, y deja viva y más sedienta la enfermedad. O se mete la mano en lo verdadero, y se le quema al hueso el mal, o es la cura impotente, que apenas remienda el dolor de un día, y luego deja suelta la desesperación.

[…]

A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres.

La raíz de esta crisis debemos buscarla en un modelo económico agotado que promueve la concentración de la riqueza y requiere de crecimiento perpetuo en un mundo superpoblado con recursos cada vez más escasos. Hay que meter la mano y curar el mal. Hay que cambiar el modelo. Hay que hacerlo ahora.

domingo, 16 de octubre de 2011

¿La guerra como tabla de salvación de una economía moribunda?

La Segunda Guerra Mundial fue el gran experimento natural sobre los efectos de incrementar considerablemente el gasto gubernamental, y como tal siempre ha servido de ejemplo positivo importante para los que favorecemos un enfoque activo ante una economía deprimida.

La prosperidad de la guerra es como la prosperidad que traen un terremoto o una plaga.
Ludwig von Mises (Nación, Estado y Economía, 1919)

A pesar de un rescate bancario de $700 millardos de dólares; un paquete de estímulo económico por $700 millardos de dólares; casi $2 billones de dólares (trillones, cuenta corta) en flexibilización cuantitativa (1); y más de $16 billones de dólares en préstamos secretos para salvar a bancos nacionales y extranjeros; la economía de Estados Unidos no da signos de recuperación a cuatro años del inicio de la crisis económica (2).

En un artículo publicado hace un par de meses, Paul Craig Roberts, quien fuera Secretario Adjunto del Tesoro durante el primer mandato de Ronald Reagan, hace un recuento de la situación y esboza un panorama preocupante.

Según Roberts a lo largo de 2011 la economía estadounidense ha enfrentado tres crisis simultáneas. La primera de ellas surgió por la pérdida de empleos, PIB, ingreso de los consumidores y base tributaria, y fue causada por el translado de la base productiva al exterior (3). Por lo tanto, los únicos beneficiarios de los paquetes de estímulo económico han sido países como China, India e Indonesia.

La segunda crisis, la financiera, fue causada por la desregulación, el fraude y la avaricia. La titulización de las hipotecas provocó que las entidades emisoras no tuvieran ningún incentivo para conocer la solvencia del prestatario, ya que las hipotecas se combinaban y vendían a terceros por cuotas. Como a mayor cantidad de hipotecas, mayor era la ganancia, no tardaron en aparecer los emisores de informes crediticios falseados que provocaron el estallido de la burbuja inmobiliaria.

La tercera crisis fue el enorme déficit fiscal del gobierno federal que era imposible de financiar sin involucrar a la Reserva Federal mediante la monetización de la deuda pública estadounidense. Esta situación provocó dudas acerca del valor del dólar y su papel como moneda de reserva internacional, mismas que se vieron reflejadas en el alza del precio del oro y la plata.

Cualquiera de estas crisis era, por sí misma, seria; todas juntas implican una catástrofe económica.

Roberts continúa con una lectura geopolítica sobre la situación actual en el Medio Oriente que es reveladora:

No había una salida obvia [a las crisis], y aunque se pudiera hallar alguna, el gobierno estaba enfocado en otra cosa: guerras.

De manera adicional a las operaciones militares en Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen y Somalia, Estados Unidos y la OTAN comenzaron operaciones militares contra Libia el 19 de marzo de 2011. Como con las guerras existentes, el propósito real de la agresión contra Libia no fue reconocido, pero quedó claro que era privar a China de sus inversiones petroleras en el este del país. A diferencia de las protestas árabes previas, la rebelión libia fue un levantamiento armado en el que algunos vieron la mano de la CIA.

La guerra de Libia aumentó el riesgo, porque a pesar de ocultarse tras el velo de las protestas árabes, Estados Unidos estaba confrontando a China. De manera similar, en la rebelión armada en Siria, el objetivo de Washington era la base naval rusa en Tartus. Derrocando al gobierno de Assad en Siria e instalando un régimen aliado se pondría fin a la presencia naval rusa en el Mediterráneo.

Al ocultar sus propósitos detrás de las protestas en Libia y Siria, mismas que podría haber iniciado, Washington evitaba conflictos frontales con China y Rusia, pero ambas potencias comprendieron que se estaba golpeando sus intereses. Esto elevó la imprudencia de las políticas agresivas de Washington al iniciar una confrontación con dos potencias nucleares, una de ellas con poder financiero al ser el principal acreedor extranjero de Estados Unidos.

Roberts culmina su análisis al sur del Magreb. Para contrarrestar las inversiones chinas en el continente africano, especialmente en Angola (4) y Nigeria (5), Obama ha mantenido el enfoque militarista de su antecesor en la Casa Blanca con la creación del Mando África del ejército estadounidense (6).

Preocupado por su ascenso, Estados Unidos se comprometió a impedir el acceso de China a fuentes independientes de energía. El gran juego que en el pasado ha llevado siempre a la guerra se está jugando una vez más.

¿Será posible que el gobierno estadounidense esté pensando que, tal como ocurrió en 1940, la vía para sacar al país de la depresión económica es involucrarlo en un nuevo conflicto bélico de proporciones inciertas?

Las recientes declaraciones del senador Lindsey Graham, un halcón republicano partidario de acciones militares contra Irán, Siria y Pakistán, parecen apuntar en este sentido (7).

lunes, 10 de octubre de 2011

Crónica del colapso: Breslavia

¡El mundo está desquiciado! ¡Vaya faena, haber nacido yo para tener que arreglarlo!

Geithner durante el encuentro con los ministros europeos de Finanzas en Breslavia. Foto: Bartek Sadowski/Bloomberg News.

Ocurrió en Breslavia, Polonia, el 16 de septiembre de 2011; Stephen Castle y Louise Story lo describieron así en una crónica para The New York Times:

Estados Unidos ha sido considerado durante mucho tiempo un consejero financiero para el resto del mundo. Pero, en estos días, los funcionarios estadounidenses tienen cola que les pisen.

Alguna vez llamados "el comité para salvar al mundo", tras la crisis asiática de la década de los años 1990, los funcionarios financieros estadounidenses se encuentran ahora emitiendo disculpas por el daño causado al mundo por la crisis financiera de 2008 y cubriendo sus consejos a los países europeos con el gesto de los curtidos en la batalla.

El cambio de tono se mostró aquí este viernes cuando secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner hizo una aparición inusual en la reunión de los ministros de Finanzas de la Eurozona. El señor Geithner había sido invitado para ofrecer consejos sobre como resolver los problemas de deuda soberana y bancarios de Europa.

Los líderes europeos, quienes se han mostrado lentos a la hora de reaccionar frente a las causas fundamentales del problema, emergieron de la reunión desdeñosos de las ideas del señor Geithner y, en algunos casos, de la idea misma de que Estados Unidos estuviera en posición de ofrecer consejos.

"Me parece curioso que, no obstante que los estadounidenses tienen una situación significativamente peor que la de la zona euro, ellos nos digan lo que deberíamos hacer", dijo Maria Fekter, ministra de Finanzas de Austria, después de la reunión el viernes por la mañana. "Hubiera esperado que, después de darnos su visión del mundo, él hubiera escuchado lo que nosotros tenemos que decir".

Estas críticas se hicieron eco de los demás asistentes de la reunión, entre ellos el ministro de Finanzas de Bélgica, Didier Reynders, quien dijo que Geithner debe escuchar más que hablar.

¿Está Estados Unidos en una situación peor que la de Europa? Eso no es lo que nos recetan a diario los analistas económicos de los principales medios informativos…

Sin embargo, Fekter no está sola. Jim Rogers, uno de los fundadores del Quantum Fund, opina en el mismo sentido en una entrevista concedida a CNBC:

Europa tiene unos pocos estados en bancarrota, lo mismo ocurre en Estados Unidos. Tenemos a Illinois, que es más grande que Grecia, tenemos a California, tenemos a Nueva York, […] esos son estados muy grandes que tienen problemas económicos serios. Tenemos planes de pensiones en Estados Unidos terriblemente descapitalizados.

Europa tiene grandes problemas, pero la entidad como un todo no está tan profundamente endeudada como Estados Unidos. Ellos no tienen el enorme déficit comercial que tenemos nosotros.

Para Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group, la mayor firma de consultoría de riego político del mundo, las reglas del juego han cambiado (1):

Estamos en un entorno mundial muy diferente ahora. […] La credibilidad de Estados Unidos ha disminuido y no puede simplemente decirle a Europa lo que debe hacer. Además carece de la voluntad política y los medios para resolver los problemas europeos con dinero en efectivo, a pesar de que estos podrían convertirse en problemas para Estados Unidos muy rápidamente.

El liderazgo de Estados Unidos a nivel mundial está haciendo aguas por todas partes desde hace algún tiempo y la parálisis política, puesta al descubierto tras el patético espectáculo ofrecido por el Congreso estadounidense durante la discusión sobre el límite de endeudamiento del gobierno federal, no ha hecho más que encender nuevas señales de alarma (2).

El sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein lo viene repitiendo hace años y nos invita a reflexionar sobre el futuro (3):

Hace 10 años, cuando algunas personas y yo hablábamos de la decadencia de Estados Unidos en el sistema-mundo, a lo sumo nos topábamos con sonrisas de condescendencia ante nuestra ingenuidad. ¿No era Estados Unidos la única superpotencia, involucrada en cada uno de los rincones más remotos de la Tierra, haciendo lo que quisiera casi todo el tiempo? Ésta era una visión compartida a todo lo ancho del espectro político.

Hoy, la visión de que Estados Unidos está en decadencia, en seria decadencia, es una banalidad. Todo el mundo lo dice, excepto algunos políticos estadounidenses que temen ser culpados por las malas noticias de la decadencia si la discuten. El hecho es que prácticamente todo el mundo cree hoy en la realidad de esa decadencia. Sin embargo, algo que está menos discutido es cuáles han sido y serán las consecuencias en el mundo de esta decadencia.

[…]

Es tiempo de un análisis de largo plazo mucho más sobrio, de juicios morales mucho más claros acerca de lo que el análisis revela, y de acciones políticas mucho más efectivas en el esfuerzo, en los próximos 20 o 30 años, para crear un mejor sistema-mundo que en el que estamos atorados ahora.

Ahora sí que, como dicen en mi pueblo, ¡a lo que te truje, Chencha! (4)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Crónica del colapso: Londres

Uno de los clubes de la cadena londinense Secrets. Foto: fluidfoundation.com

Está sucediendo en Londres, Inglaterra, y Laura Roberts, de la revista This is London, lo cuenta así:

Estudiantes y graduadas recurren cada vez más al lapdancing para financiar sus estudios, de acuerdo a una cadena de clubes nocturnos de Londres.

Cerca del 18% de las artistas en las seis sedes del club londinense Secrets están en la educación superior, y entre 10 y 15 solicitan puestos de trabajo cada mes.

Durante el curso 2009-2010, hubo un aumento de 3% en el número de solicitudes de estudiantes y graduadas, mientras que en el curso 2010-2011 se presentaron a audición 6% más.

Y es que hoy en día, tal como lo afirma el educador británico Ken Robinson, un grado universitario no es garantía completa de un trabajo seguro, ni mucho menos (1): mientras las matrículas en las universidades del Reino Unido son las terceras más caras del mundo, el desempleo juvenil alcanzó recientemente a 20.8% de los jóvenes entre 16 y 24 años.

Todo indica que la situación va a empeorar: tan solo en el mes de julio se registraron 80,000 nuevos desempleados y 77,000 de ellos eran jóvenes). Y si bien algunas chicas han optado por la prostitución encubierta para salir adelante, las manifestaciones de 2010 y los disturbios del mes pasado demuestran que estamos frente a un problema mucho más complejo.

Mientras tanto, en el número 10 de Downing Street, David Cameron demora las reformas a la banca británica, beneficiando a sus amigos en la City, los banqueros causantes de la crisis que impuso las medidas de austeridad actuales, quienes se encuentran muy tranquilos apostando en el casino financiero esperando ser rescatados con dinero de los contribuyentes en caso de perder nuevamente.

¿Libre mercado o capitalismo de compadres?

Actualización 7/6/2012: Hace unos días me reencontré con una nota de Reuters del año pasado que muestra que el fenómeno se ha extendido a otros países desarrollados:

Una de cada 3 estudiantes universitarias en la capital alemana considerarían un trabajo sexual como medio para financiar su educación, según un estudio del Centro de Estudios de Berlín publicado el miércoles.

[…]

El estudio encontró que aproximadamente 4% de las estudiantes entrevistadas dijeron haber realizado ya algún tipo de trabajo sexual, que incluye prostitución, bailes eróticos y espectáculos por internet.

Los resultados sorprendieron a los autores del estudio, quienes dijeron que el mismo se llevó a cabo debido a que la prostitución estudiantil se ha reportado frecuentemente pero muy poco se sabía acerca de su relación con la política educativa.

[…]

"La principal motivación para que las estudiantes se prostituyeran fue el incentivo financiero, o sea los altos salarios por hora", dijo a Reuters Eva Blumenschein, estudiante de 26 años de la Universidad Humboldt de Berlín y una de las autoras del estudio.

[…]

"Es posible que, debido a que las reformas educativas han incrementado la carga de trabajo de las estudiantes, ellas tengan menos tiempo para ganar dinero", dijo. "si sumamos el aumento en las cuotas de estudio, esto lleva a las estudiantes a ejercer la prostitución".

Según el estudio, 30% de las estudiantes trabajando en la industria del sexo tienen una deuda.

Desgraciadamente, según muestran las estadísticas más recientes, la educación superior no garantiza nada.

sábado, 14 de mayo de 2011

Dinámica de sistemas complejos: ruptura y reorganización

La principal fuente de problemas son las soluciones.
Frase atribuida a Eric Sevareid

Un sistema complejo es aquel cuyas propiedades no pueden explicarse por la suma de las propiedades de sus partes, sino que exhibe una serie de características nuevas, llamadas propiedades emergentes. El clima, el cuerpo humano y una moderna megalópolis, son ejemplos de sistemas complejos.

Rolando García, un investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, lo explica así en su libro Sistemas complejos. Conceptos, método y fundamentación epistemológica de la investigación interdisciplinaria:

El sistema, como totalidad, impone sus propias leyes a los subsistemas. Es decir, hay una acción de organización que el funcionamiento del sistema total ejerce sobre sus subsistemas. Concebido el sistema como una totalidad organizada, la acción de organización —o acción de la totalidad sobre las partes— se pone de manifiesto, tanto en los mecanismos homeostáticos que mantienen un sistema en estado estacionario, como en los procesos de reorganización que conducen a la formación de nuevas estructuras estabilizadas. (García, op. cit., pág. 127)

Para estudiar un sistema complejo es necesario construir un modelo simplificado del mismo y separarlo de su entorno "exterior". Los sistemas complejos son, por definición, sistemas abiertos.

La noción de condiciones de contorno juega un papel esencial en la teoría de sistemas complejos. Sólo podemos mencionar aquí algunos resultados:
  • Los sistemas naturales (abiertos) adquieren una estructura característica, cuando las condiciones de contorno se mantienen estacionarias.
  • Cambios en las condiciones de contorno inducen desequilibrios internos en el sistema, el cual se reorganiza adquiriendo una estructura que es más estable frente a las nuevas condiciones de contorno.
  • Modificaciones paulatinas en las condiciones de contorno no inducen, en general, modificaciones paulatinas en la estructura del sistema. La evolución de un sistema abierto tiene lugar por desestructuraciones y reestructuraciones sucesivas. De aquí que sólo un estudio diacrónico (histórico) puede proveer elementos suficientes para comprender el funcionamiento de un sistema en un momento dado. (García, op. cit., pág. 128)

García describe los mecanismos de estructuración y desestructuración de los sistemas complejos de la siguiente forma:

Las variables, a partir de las cuales definimos el sistema con su estructura característica en un periodo de tiempo determinado, no tienen valores estáticos, sino que fluctúan permanentemente, como también fluctúan las interacciones del sistema con el medio en el cual se inserta (lo que hemos llamado condiciones de contorno). Tales fluctuaciones pueden ser de dos tipos:
  1. fluctuaciones de pequeña escala que inducen pequeños cambios, los cuales no llegan a alterar las relaciones fundamentales que definen la estructura del sistema;
  2. fluctuaciones mayores que, cuando exceden un cierto umbral producen una desorganización de la estructura.

En el segundo caso, la desorganización de la estructura es la consecuencia de su inestabilidad para ese tipo particular de fluctuaciones. Estabilidad e inestabilidad son, por consiguiente, propiedades de la estructura del sistema, pero relativas al tipo de fluctuaciones o perturbaciones que pueda sufrir. Otros conceptos tales como vulnerabilidad, resiliencia y elasticidad pueden ser definidos en términos de estabilidades y son también, por tanto, propiedades estructurales del sistema.

Hay aquí, claramente, dos tipos de problemas a considerar: la desorganización del sistema cuando las perturbaciones exceden cierto umbral, y la posterior reorganización bajo nuevas condiciones. A este respecto, la termodinámica de procesos irreversibles, con los trabajos de Prigogine y su escuela, ha demostrado la diferencia fundamental del comportamiento entre un sistema aislado y un sistema abierto. En el primer caso, la termodinámica clásica ya había demostrado que el sistema sólo puede evolucionar hacia un estado de uniformización en la distribución de energía, lo cual implica un progreso gradual de desorganización. Desde la perspectiva de la mecánica estadística, esto significa un incremento continuo del "desorden" interno. En el estado final de equilibrio, desaparece toda estructura interna. Extendiendo este concepto a todo el universo (considerado como "sistema aislado"), Lord Kelvin predijo "la muerte termodinámica del universo".

En un sistema abierto, los flujos de intercambio con el exterior (condiciones de contorno) pueden mantener al sistema lejos de esa situación de equilibrio, con una estructura en estado estacionario. Bajo ciertas condiciones, el sistema puede evolucionar pasando por procesos de sucesivas desorganizaciones y reorganizaciones con estructuras cada vez más complejas. Estas estructuras, que se forman lejos del estado de equilibrio del sistema, han sido llamadas por Prigogine "estructuras disipativas" (Glansdorff y Prigogine, 1971). La teoría de sistemas disipativos rompió definitivamente la barrera que separaba las ciencias físicas de la biología y las ciencias sociales, construida sobre la idea de que sólo estas últimas evolucionaban hacia la formación de organismos o de sociedades con niveles crecientes de complejidad. Todo sistema abierto (y todos los sistemas naturales son abiertos) evoluciona en continua interacción con el medio externo y se auto-organiza, adoptando formas de organización con estructuras que permiten mantenerse en un cierto equilibrio dinámico con las condiciones de contorno. (García, op. cit., págs. 130-131)

Si las sociedades humanas, con un flujo energético adecuado, tienden a aumentar su complejidad de forma natural, es de suponer, entonces, que al disminuir el flujo energético ocurra una ruptura que conduzca a un nuevo estado estacionario con un nivel de complejidad acorde a esa nueva situación.

Ahora bien, ¿de qué otra forma pueden manifestarse los procesos de ruptura de un sistema complejo?

Noah Raford, un urbanista que trabaja como investigador en el Departamento de Estudios Urbanos y Planeamiento del MIT, utiliza las tesis de Charles Perrow y algunos modelos desarrollados en NetLogo para mostrar cómo pueden ocurrir esas rupturas en un sistema tecnológico complejo (1 y 2):


La conclusión es sencilla: a medida que los sistemas tecnológicos crecen en complejidad y conectividad, la probabilidad de fallos en cascada aumenta.

Este proceso ocurre en función de varias causas pues hay muchas partes fuertemente acopladas que interactúan entre sí, provocando un escalamiento estocástico, e imposibilitando la comprensión del funcionamiento del sistema.

James Burke, un historiador de la ciencia, nos cuenta, en el capítulo inicial de su serie Connections, cómo un pequeño descuido por parte de personal de mantenimiento provocó un enorme apagón eléctrico que afectó, durante 12 horas, a más de 30 millones de personas en el noreste de Estados Unidos y la provincia de Ontario en Canadá en noviembre de 1965:

lunes, 28 de marzo de 2011

Jean Laherrère sobre por qué la energía barata es una mala idea

Jean Laherrère trabajó durante 37 años en la empresa petrolera francesa Total. En 1998 publicó en la revista Scientific American, en coautoría con Colin Campbell, un influyente ensayo titulado El fin del petróleo barato, en el que afirmaban que la extracción de petróleo convencional comenzaría a declinar a nivel mundial antes de 2008, tal como ha sido confirmado recientemente por la Agencia Internacional de la Energía.

La siguiente entrevista es la novena de una serie que la revista The Nation está publicando sobre el tema del pico en la extracción de petróleo y el cambio climático.

Laherrère explica que vivimos en una sociedad de consumo que requiere de crecimiento perpetuo, algo imposible en un mundo finito. Hablar de pico y declive es mal visto, porque la mayoría de los políticos y gerentes son evaluados de acuerdo al crecimiento del PIB o de las acciones en la bolsa de valores.

Según Laherrère entre 1985 y 1989 los países de la OPEP falsificaron los datos sobre sus reservas probadas aumentando 300 billones de barriles de petróleo sin demostrar ningún descubrimiento importante.

En la actualidad mucha gente piensa que la extracción de petróleo es un problema económico: si el precio es lo suficientemente alto se justifica la extracción de petróleo no convencional. La realidad es diferente y hay que analizar el problema desde el punto de vista de la tasa de retorno energético.

Para Laherrère estamos en un punto de inflexión: en el pasado era común decir "hacia el oeste", pero ya no hay más espacios que conquistar y debemos aceptar que hemos alcanzado los límites del mundo. Estamos desperdiciando energía y dejando a nuestros hijos endeudados.

martes, 22 de marzo de 2011

Crónica del colapso: San Antonio

Miembro del equipo SWAT del Departamento de Policía de San Antonio. Foto: San Antonio Express-News.

Sucedió el 20 de marzo de 2011 en San Antonio, Texas, y la agencia Associated Press lo informó así:

La policía dijo que un cliente de Taco Bell en San Antonio, enfurecido porque los siete burritos que había ordenado habían aumentado de precio, disparó una pistola de aire a un empleado y, posteriormente, un rifle de asalto a oficiales antes de atrincherarse en la habitación de un hotel.

El sargento de la policía de San Antonio Chris Benavides dijo que los oficiales emplearon gas lacrimógeno la noche del domingo para obligar al hombre a salir de la habitación del hotel tras un enfrentamiento que duró tres horas. El hombre está acusado de tres intentos de homicidio. Las autoridades no revelaron su nombre.

Brian Tillerson, gerente del restaurante, dijo al diario San Antonio Express-News que el hombre se había enojado porque el Beefy Crunch Burrito había subido de $0.99 a $1.49 dólares cada uno.

Y es que el precio de los alimentos ha aumentado a nivel mundial y Estados Unidos no es la excepción: tan sólo el mes pasado se registró un alza de 3.9%, la mayor en 36 años (1).

Para empeorar la situación, el petróleo está también por las nubes y el estadounidense promedio gastó en febrero $347 dólares en gasolina, un 30% más que en 2010 y un 74% más que en 2009 (2).

Así están las cosas hoy en Estados Unidos, donde la economía no levanta, las estadísticas gubernamentales no reflejan la inflación y los culpables de la crisis se siguen enriqueciendo a costa de más de 44 millones de personas que sobreviven con cupones para alimentos, un beneficio social que está siendo amenazado por legisladores cuyas campañas políticas fueron generosamente financiadas por granjeros que no producen nada pero reciben enormes subsidios (3).

Beefy Crunch Burrito, una desagradable mezcla de carne de res molida, arroz, queso, crema agria y fritos, condimentada y envuelta en una tortilla de harina.

Actualización 23/3/2011: Leo que Starbucks decidió aumentar 12% el precio de los paquetes de café que vende en sus tiendas. La nota no indica si la medida va acompañada por la distribución de chalecos antibalas entre los empleados de la empresa.

domingo, 20 de marzo de 2011

Julio Cortázar y el decrecimiento

El otro día, mientras debatíamos sobre diferentes temas y hablábamos de decrecimiento, una amiga me desveló este pequeño cuento de Julio Cortázar incluido en su libro Último Round publicado en 1969:

El Tesoro de la Juventud

Los niños son por naturaleza desagradecidos, cosa comprensible puesto que no hacen más que imitar a sus amantes padres; así los de ahora vuelven de la escuela, aprietan un botón y se sientan a ver el teledrama del día, sin ocurrírseles pensar un solo instante en esa maravilla tecnológica que representa la televisión. Por eso no será inútil insistir ante los párvulos en la historia del progreso científico, aprovechando la primera ocasión favorable, digamos el paso de un estrepitoso avión a reacción, a fin de mostrar a los jóvenes los admirables resultados del esfuerzo humano.

El empleo del «jet» es una de las mejores pruebas. Cualquiera sabe, aún sin haber viajado en ellos, lo que representan los aviones modernos: velocidad, silencio en la cabina, estabilidad, radio de acción.

Pero la ciencia es por antonomasia una búsqueda sin término, y los «jets» no han tardado en quedar atrás, superados por nuevas y más portentosas muestras del ingenio humano. Con todos sus adelantos esos aviones tenían numerosas desventajas, hasta el día que fueron sustituidos por los aviones de hélice. Esta conquista representó un importante progreso, pues al volar a poca velocidad y altura el piloto tenía mayores posibilidades de fijar el rumbo y de efectuar en buenas condiciones de seguridad las maniobras de despegue y aterrizaje. No obstante, los técnicos siguieron trabajando en busca de nuevos medios de comunicación aventajados, y así dieron a conocer con breve intervalo dos descubrimiento capitales: nos referimos a los barcos de vapor y al ferrocarril. Por primera vez, y gracias a ellos, se logró la conquista extraordinaria de viajar al nivel del suelo, con el inapreciable margen de seguridad que ello representaba.

Sigamos paralelamente la evolución de estas técnicas, comenzando por la navegación marítima. El peligro de incendios, tan frecuente en alta mar, incitó a los ingenieros a encontrar un sistema más seguro: así fueron naciendo la navegación a vela y más tarde (aunque la cronología no es segura) el remo como el medio más aventajado para propulsar las naves.

Este progreso era considerable, pero los naufragios se repetían de tiempo en tiempo por razones diversas, hasta que los adelantos técnicos proporcionaron un método seguro y perfeccionado para desplazarse en el agua. Nos referimos por supuesto a la natación, más allá de la cual no parece haber progreso posible, aunque desde luego la ciencia es pródiga en sorpresas.

Por lo que toca a los ferrocarriles, su ventajas eran notorias con relación a los aviones, pero a su turno fueron superados por las diligencias, vehículos que no contaminaban el aire con el humo del petróleo o el carbón, y que permitían admirar las bellezas del paisaje y el vigor de los caballos de tiro. La bicicleta, medio de transporte altamente científico, se sitúa históricamente entre la diligencia y el ferrocarril, sin que pueda definirse exactamente el momento de su aparición. Se sabe en cambio, y ello constituye el último eslabón del progreso, que la incomodidad innegable de las diligencias aguzó el ingenio humano a tal punto que no tardó en inventarse un medio de transporte incomparable, el de andar a pie. Peatones y nadadores constituyen así el coronamiento de la pirámide científica, como cabe comprobar en cualquier playa cuando se ve a los paseantes del malecón que a su vez observan complacidos las evoluciones de los bañistas. Quizás sea por eso que hay tanta gente en las playas, puesto que los progresos de la técnica, aunque ignorados por muchos niños, terminan siendo aclamados por la humanidad entera, sobre todo en la época de vacaciones pagas.

viernes, 18 de marzo de 2011

Robert Kennedy sobre el concepto de producto nacional bruto

Hace unos días, mientras miraba el documental La era de la adaptación, descubrí este fragmento de un discurso pronunciado por Robert Kennedy en la Universidad de Kansas el 18 de marzo de 1968:


Demasiado y durante demasiado tiempo, parecía que habíamos cambiado la excelencia personal y los valores de la comunidad por la mera acumulación de cosas materiales. Nuestro producto nacional bruto, ahora, es mayor de $800 millardos de dólares al año, pero ese producto nacional bruto —si juzgamos a Estados Unidos por ello— ese producto nacional bruto cuenta la contaminación del aire y la publicidad de los cigarrillos, y las ambulancias que borran la carnicería de nuestras carreteras. Cuenta las cerraduras especiales para nuestras puertas y las cárceles para las personas que las rompen. Cuenta la destrucción de la secuoya y la pérdida de nuestra maravilla natural en la expansión caótica. Cuenta el napalm y cuenta las ojivas nucleares y los coches blindados de la policía para luchar contra los disturbios en nuestras ciudades. Cuenta el rifle de Whitman y el cuchillo de Speck, y los programas de televisión que glorifican la violencia con el fin de vender juguetes a nuestros hijos. A pesar de ello, el producto nacional bruto no permite medir la salud de nuestros hijos, la calidad de su educación o la alegría de su juego. No incluye la belleza de nuestra poesía o la fortaleza de nuestros matrimonios, la inteligencia de nuestro debate público o la integridad de nuestros funcionarios públicos. Tampoco mide ni nuestra inteligencia ni nuestro valor, ni nuestra sabiduría ni nuestro aprendizaje, ni nuestra compasión ni nuestra devoción a nuestro país, en definitiva mide todo, salvo lo que hace que la vida valga la pena. Y nos puede decir todo sobre Estados Unidos, excepto el por qué estamos orgullosos de ser estadounidenses.

Robert Kennedy murió asesinado el 6 de junio de 1968. El producto nacional bruto refleja la realidad hoy menos que entonces.

domingo, 6 de marzo de 2011

Libia… ¿operación encubierta o insurrección popular?

Cuando se declara la guerra, la verdad es la primera víctima.
Frase atribuida a Arthur Ponsonby

Todo parecía tan claro al principio: contagiados por el ejemplo de Túnez y Egipto, los libios se alzaban contra el coronel Muamar el Gadafi.

Gadafi había derrocado al rey Idris cuando tenía 27 años. En los años setentas y ochentas financió lo mismo a movimientos revolucionarios auténticos, que a grupos terroristas. Ronald Reagan lo llamó "el perro loco del Medio Oriente" y trató de asesinarlo en abril de 1986 (1).

Recientemente se encontraba cada vez más cerca de las potencias occidentales: desmanteló su programa de armas de destrucción masiva, aceptó pagar una compensación para los familiares de las víctimas del atentado terrorista de Lockerbie y negoció con Tony Blair concesiones petroleras para BP (2). Era un fiel aliado en la guerra contra el terrorismo de George W. Bush (3) y se encargaba de hacerle el trabajo sucio a Silvio Berlusconi en contra de los inmigrantes sin papeles (4).

La rebelión estalló el 15 de febrero de 2011 y los opositores pronto se hicieron con el control de Bengasi, la segunda ciudad del país. La información fluía a cuentagotas y, con el paso de los días, el panorama se enturbió:

Al Jazeera, que había sido el elefante en la habitación desde que comenzaron las revueltas en el mundo árabe, empezó a reportar con base en rumores; el enviado de TeleSUR a Trípoli nos recetaba increíbles reportajes sobre manifestantes declarando su amor por papá Gadafi en una ciudad en completa calma; El País titulaba "Más de 200 muertos tras una brutal represión de las protestas en Libia" e informaba que la mismísima Plaza Verde se había convertido en el centro de las manifestaciones; The Guardian se preguntaba si Gadafi empleaba mercenarios para masacrar a la población civil…

Las deserciones se sucedían unas a otras: pilotos de combate, diplomáticos, la voluptuosa enfermera ucraniana, su hija Aisha… todos lo abandonaban y se rumoraba que él mismo volaba con rumbo a Venezuela.

Gadafi apareció finalmente, luciendo bastante incoherente; Juventud Rebelde reseñaba así sus declaraciones:

Al Qaeda "se está involucrando en estos asuntos, le está lavando el cerebro al pueblo de esta área (Zauiya, oeste de Libia) para que los adolescentes se comporten de la manera que están comportándose", manifestó el mandatario libio vía telefónica a través de la televisión estatal.

Agregó que «los adolescentes están bajo la influencia de (Osama) Bin Laden (conocido como el fundador de la red Al Qaeda). Le están dando drogas a nuestros chicos, tenemos que capturar a los que están causando estos problemas».

Jóvenes entre 15 y 18 años de edad «están utilizando una píldora que distorsiona su mentalidad, hasta el punto que comienzan a comportarse de una manera alocada», explicó Gadafi.

"¿Por qué tienen que involucrarse con la mentalidad de Bin Laden y este tipo de ideologías?" se preguntó el presidente libio, tras enfatizar que a partir de este jueves y viernes "cada quien tendrá que hacerse responsable de sus propios hijos y familias" que están dentro de estas marchas.

"Hacerse cargo de ellos, no pueden permitir que corran libres por las calles", añadió. (5 y 6)

Fidel Castro alertaba sobre una inminente invasión de la OTAN, al tiempo que Barack Obama condenaba el "baño de sangre" en Libia, un par de días después de que un nuevo ataque desde un vehículo aéreo no tripulado provocara la muerte de 7 personas más en Pakistán (7 y 8).

La ONU, impotente siempre frente a las crisis, reportaba, con asombrosa celeridad, lo siguiente:
El uso indiscriminado de tanques, helicópteros y aviones militares por parte del gobierno de Libia para reprimir las protestas de la población podría haber causado ya la muerte de miles de personas que se manifestaban pacíficamente.

Así lo advirtió hoy la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, quien urgió a la comunidad internacional y al órgano de Naciones Unidas para esas garantías a tomar las medidas necesarias para detener el baño de sangre en el país magrebí.

Sonaba brutal y todos nos indignamos pero… un momento, ¿alguien vio las pruebas de semejantes masacres? No digo que no hayan muerto manifestantes en la represión, pero no es lo mismo decenas que miles.

¿Por qué no se ha condenado en los mismos términos la represión en Baréin, por ejemplo?


Además. ¿no les parece muy extraño que no existan imágenes de los bombardeos? ¿Será que nunca ocurrieron como lo afirma el Ejército ruso?


La presencia de mercenarios ha sido desmentida por diversas fuentes, incluida Human Rigths Watch y de esto poco se ha hablado.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó sanciones en contra de Libia y autorizó a la Corte Penal Internacional a investigar posibles crímenes contra la humanidad cometidos durante las protestas y enfrentamientos… siempre y cuando los implicados fueran nacionales de Estados miembros de la CPI; una excepción de última hora introducida por la delegación estadounidense, no fuera a ser que la resolución sentara precedente y uno de estos días a alguien se le ocurriera juzgar a los mercenarios de ese país que laboran en Irak (9).

A finales de 2008 la reina de Jordania había advertido que el desempleo entre los jóvenes árabes era una bomba de tiempo y si bien Libia comparte este problema con el resto de las naciones de la región, también es cierto que el nivel de vida de los libios, es por mucho, el más alto de todos los países árabes.

Hay muchas cosas que no cuadran en esta historia y, si seguimos el rastro del dinero, es decir, del petróleo, las dudas crecen aún más.

Libia tiene las reservas de petróleo más grandes de todo el continente africano.

Reservas petroleras probadas en África. Fuente EIA.

Libia extrajo diariamente 1.65 millones de barriles de petróleo en 2010. El destino de las exportaciones se muestra en el siguiente gráfico:

Exportaciones petroleras de Libia. Fuente EIA.

¿Notaron que Estados Unidos recibió sólo el 3% de todo ese petróleo?

Es imposible simpatizar con Gadafi y los libios seguramente están hartos de él, pero… ¿quién más podría estar interesado en un cambio de régimen en esa nación del Magreb?

Mientras tanto, la situación se sigue complicando: Estados Unidos envió dos buques de guerra a la zona y Barack Obama declaró que Gadafi había perdido legitimidad y debería irse.

China asumió la presidencia del Consejo de Seguridad y se manifestó a favor de una solución pacífica a la crisis.

Un helicóptero holandés, con 3 militares a bordo y armado hasta los dientes, fue capturado cerca de Sirte (10).


Europa ha comenzado a experimentar las consecuencias de la incertidumbre: en España el litro de gasolina marcó un récord y el gobierno tuvo que aprobar un plan de ahorro energético.

El precio del petróleo Brent superó los $116 dólares, su nivel más alto en 2 años y medio, al tiempo que algunos expertos opinan que podría alcanzar los $220 dólares por barril en caso que las revueltas se extiendan a Argelia (11).

Esto significaría una nueva recaída en la depresión económica que vivimos (12).

Los picos en el precio del petróleo preceden a las recesiones en Estados Unidos. Fuente: The Globe and Mail.

viernes, 25 de febrero de 2011

Noam Chomsky sobre cómo el cambio climático se convirtió en un "engaño liberal"

Noam Chomsky es profesor emérito de Lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y un reconocido activista estadounidense de causas progresistas desde los tiempo de la Guerra de Vietnam. La siguiente entrevista es la quinta de una serie que la revista The Nation está publicando sobre el tema del pico en la extracción de petróleo y el cambio climático.

Según Chomsky los grupos conservadores han tenido un éxito relativo al desacreditar las evidencias sobre el origen antropogénico del calentamiento global. Según encuestas publicadas por Rasmussen, sólo un tercio de la opinión pública comparte esta visión (aunque en los meses recientes se nota un incremento de la opinión en este sentido).

Los medios masivos también juegan su papel y presentan un debate mutilado entre los científicos que apoyan la teoría del calentamiento global antropogénico y los que la niegan, olvidándose del creciente número de investigadores, incluyendo algunos del MIT, que piensan que los análisis son demasiado optimistas.

Chomsky dice que los ejecutivos de las grandes empresas saben perfectamente bien cuales serán las consecuencias de esta negación, pero están muy ocupados maximizando sus ganancias en el corto plazo aunque eso signifique hipotecar el futuro de sus propios hijos. El cálculo de los riesgos sistémicos simplemente no entra en su modelo institucional de mercado y eso comienza a preocupar incluso a sectores no precisamente identificados con una visión liberal del mundo (1).

Chomsky hace énfasis en el hecho de que a inicios de la crisis los ricos mantenían un bajo perfil pero ahora, en tiempos de beneficios récord, han vuelto a la ostentación de su riqueza.

A lo largo de la entrevista Chomsky toca otros temas como el movimiento sindical y la seguridad social en Estados Unidos.

Algo que llamó mi atención es que Chomsky descarta por completo la posibilidad de un colapso como el que predica Dmitry Orlov. "Si Estados Unidos colapsa, el mundo lo hará también", dice Chomsky. Yo no comparto su visión porque no tiene precedente: a la largo de la Historia todos los imperios han colapsado y el mundo ha seguido girando; Estados Unidos no será la excepción (2).

lunes, 14 de febrero de 2011

Las estadísticas están manipuladas

Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas.
Benjamin Disraeli (citado por Mark Twain)

En enero de 2011 el Banco de México anunció que cambiaría la metodología y la estructura para la medición de la inflación. Los resultados no se hicieron esperar y, al conocerse que la inflación reportada durante la primera quincena de enero había sido menor a lo esperado, algunos analistas cuestionaron los datos.

La práctica de manipular las estadísticas económicas no es nueva y está muy extendida. Kevin P. Phillips escribió hace un par de años un interesante artículo en la revista Harper's explicando los motivos y los mecanismos empleados:

[D]esde la década de 1960, Washington se ha visto obligado a embaucar a sus ciudadanos y acreedores degradando las estadísticas oficiales: los instrumentos vitales con los que se mide el vigor y el músculo de la economía estadounidense. El efecto, en los últimos veinticinco años, ha sido crear una falsa sensación de progreso económico y rectitud, que nos han permitido mantener artificialmente bajos tipos de interés, un endeudamiento gubernamental masivo, y una dependencia peligrosa de las deudas hipotecaria y financiera, incluso cuando el crecimiento de la economía real es más lento de lo expresado. Si la insistencia de Washington sobre la existencia de armas de destrucción masiva fue esencial para mantener a flote el apoyo público a la invasión de Irak, el uso de estadísticas engañosas ha desempeñado su propio papel vital para convencer a muchos estadounidenses que la economía de Estados Unidos es más fuerte, más justa, más productiva, más dominante, y con mayores oportunidades de lo que realmente es.

La corrupción ha contaminado las medidas con las que se forma la percepción pública sobre la economía —el Índice Mensual de Precios al Consumidor (IPC), que sirve de barómetro principal de la inflación; la publicación trimestral del Producto Interno Bruto (PIB), que sigue el crecimiento global de la economía de Estados Unidos; y la cifra de desempleo mensual, que para el público en general es tal vez el indicador más claro de la salud de la economía No sólo los gobiernos, las empresas y los individuos utilizan estos criterios en la toma de decisiones, sino que algunas modificaciones en los datos puede significar grandes cambios en las circunstancias de los hogares— las mediciones de la inflación ayudan a determinar los tipos de interés, los pagos federales de interés sobre la deuda nacional, y el aumento de los salarios, las pensiones y prestaciones de la Seguridad Social de acuerdo al costo de la vida.

Phillips hace un recuento de la "deformación Pollyanna", un término acuñado por el economista John Williams para describir una serie de manipulaciones acumulativas que han tenido lugar a lo largo de las últimas décadas: desde la eliminación de los trabajadores desalentados del cálculo del desempleo en la era Kennedy, hasta la introducción de los cambios propuestos por la Comisión Boskin a la medición de la inflación durante la presidencia de Bill Clinton.

Según Phillips, es la medición de la inflación la que ha sido sometida a las más extravagantes manipulaciones: la sustitución de productos, la ponderación geométrica y el ajuste hedónico.

Pero dejemos la labor de explicar lo que significa cada uno de estos términos a Chris Martenson, autor del Crash Course:


A medida que se hace más difícil ocultar la creciente inflación, la "creatividad contable" de los gobernantes de turno continúa en aumento: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México, por ejemplo, acaba de anunciar más cambios en la forma de medir este indicador.

Williams publica con regularidad los resultados de su trabajo en Shadow Government Statistics (SGS) y podemos darnos una idea de cual es la realidad de la economía estadounidense:

Comparación entre la inflación reportada por la BLS y la publicada en SGS.

Comparación entre el PIB reportado por la BEA y la publicada en SGS.

Comparación entre las tasas de desempleo reportadas por la BLS y la publicada en SGS.

No conozco a nadie que esté haciendo el mismo ejercicio con los indicadores económicos mexicanos o de algún otro país; ¿y ustedes?

Actualización 18/02/2011: Leo, en un artículo de Paul Craig Roberts, una crítica a las cifras de desempleo dadas a conocer en enero por la BLS: en diciembre de 2010 se habrían creado 103,000 nuevos empleos, cuando se requerían por lo menos 117,000, y el desempleo se habría reducido de 9.8% a 9.4% (1, 2 y 3). Lo mismo ocurrió hace unos días con la información de enero: se crearon 36,000 nuevos empleos, se requerían 121,000, y el desempleo pasó de 9.4% a 9.0% (4).

Pero… ¿cómo es posible que la cifra oficial de desempleo (U3) se haya reducido aun cuando la creación de nuevos empleos no alcanza siquiera a satisfacer la demanda creada por el aumento de la población? La respuesta es muy sencilla: la población económicamente activa disminuyó, al eliminarse a los trabajadores desalentados viviendo en el desempleo durante más de un año.

La siguiente gráfica es reveladora:

Población económicamente activa en Estados Unidos. Fuente The Fundamental Analyst con datos de la BLS.

En resumen, en Estados Unidos hay menos personas trabajado hoy que hace 15 años.

Actualización 28/02/2011: Un par de ejemplos de lo que ha significado la manipulación de la medición de la inflación en México para los trabajadores: un representante del Observatorio del Salario Justo de la Universidad Iberoamericana afirmó recientemente que el salario mínimo ha perdido casi 78% de su poder adquisitivo en los últimos 25 años (1); según el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México tan solo en lo que va del gobierno de Felipe Calderón, la pérdida ha sido mayor al 47% si se toma como referencia el precio de la canasta alimenticia recomendable (2).

domingo, 6 de febrero de 2011

Dmitry Orlov y las lecciones del colapso soviético

Dmitry Orlov nació en la antigua Unión Soviética; fue testigo del colapso del sistema vigente en ese país desde la Revolución rusa de 1917 y esta experiencia lo hizo escribir Reinventing Collapse: The Soviet Example and American Prospects.

La siguiente entrevista es la cuarta de una serie que la revista The Nation está publicando sobre el tema del pico en la extracción de petróleo y el cambio climático.

Al inicio de la entrevista Orlov explica la forma en la que opera un colapso: mientras la gente piensa que el sistema tiene algo que ofrecerles, coopera y lo mantiene funcionando; en el momento en que pierden su fe, el sistema comienza a derrumbarse.

Para Orlov, Estados Unidos no está preparado para un colapso similar al de la Unión Soviética donde la gente, por un lado, no confiaba tanto en el gobierno y mantenía en funcionamiento una economía paralela con su propia red de relaciones y, por otro, estaba protegida por un sistema que les brindaba vivienda, energía y transportación publica, y que se mantuvo en funcionamiento incluso mucho tiempo después de su caída.

Basado en el trabajo de Elisabeth Kübler-Ross, Orlov divide el colapso de una sociedad en 5 etapas: financiero, comercial, político, social y cultural (1). Es difícil saber en qué etapa del colapso vivimos pues, parafraseando a William Gibson, a pesar que nos encontramos inmersos en él, el colapso está desigualmente repartido.

Orlov atribuye la negación de la realidad a que, en primer término, a la gente le resulta más fácil mantener una existencia sin sentido, en un callejón sin salida, pues en el momento que toman conciencia de ello y tienen que actuar para remediar su situación, no se les ocurre nada; la negación es, por tanto, una forma de evitarse este problema. Adicionalmente, el tener una visión de largo plazo tiene como consecuencia que uno se vuelva impopular en cualquier grupo: el futuro, como se nos presenta, es un producto defectuoso que nadie está dispuesto a comprar a ningún precio y, por lo mismo, evitamos hablar de ello.

Orlov cree que Estados Unidos se desintegrará, como una entidad político-económica, del mismo modo que ocurrió con la Unión Soviética y que la causa será la misma: una deuda creciente y la bancarrota nacional. Orlov nota también un parecido entre el ejército soviético y el estadounidense, con un enorme presupuesto militar a su disposición y una manifiesta incapacidad de conseguir resultados.

Orlov visualiza a los cárteles de la droga como la próxima aristocracia estadounidense al ser el grupo mejor preparado para reiniciar la economía y llenar el vacío provocado por el colapso.

Los estadounidenses podrían vivir fácilmente trabajando la tercera parte del tiempo que dedican en la actualidad pero, para mantener un imperio con crecimiento infinito, es necesario trabajar más de 40 horas a la semana o enfrentar la posibilidad de irse a la quiebra. La cura para esto no es hacer lo mismo trabajando cada vez más duro, sino hacer únicamente lo necesario para sobrevivir y acostumbrarse a que la vida irá más despacio.

Orlov opina que hablar del pico del petróleo ya se está haciendo aburrido y que lo realmente importante es comenzar a discutir cómo se comportará la producción a partir de ahora: la caída no será gradual, como es imaginado por mucha gente, sino abrupta debido a la gran cantidad de factores que influyen en el proceso. Debemos prepararnos para una vida sin combustibles fósiles y eso requiere de toda nuestra concentración.

La Revolución verde hizo crecer la población por encima de los 6.5 billones de personas y eso fue una pésima idea porque la agricultura se hizo enormemente dependiente de los combustibles fósiles y eso no podrá mantenerse en el futuro. Orlov menciona que tras el colapso de la Unión Soviética la esperanza de vida en Rusia se desplomó (2) y piensa que lo mismo ocurrirá a nivel mundial.

Probablemente seremos capaces de producir alimentos para un billón de personas, pero eso sería sin contar los efectos del cambio climático. La agricultura nos permitió crecer en número gracias a que el clima se mantuvo estable durante 10 mil años y eso parece haber terminado.

Sin embargo, Orlov no encuentra productivo discutir las implicaciones morales de estos problema pues no podemos hacer nada al respecto: lo que tenga que ocurrir, ocurrirá.

lunes, 31 de enero de 2011

James Howard Kunstler sobre el pico del petróleo y el declive financiero

James Howard Kunstler es un escritor, conocido por obras como The Long Emergency, y un proponente del nuevo urbanismo. La siguiente entrevista es la tercera de una serie que la revista The Nation está publicando sobre el tema del pico en la extracción de petróleo y el cambio climático.

Kunstler inicia opinando que estamos inmersos en una carrera entre dos de los elementos que van a dar al traste con la civilización industrial: el fracaso del sistema financiero y monetario, y el problema energético.

El momento actual es un período de destrucción de riqueza y capital debido a la enorme cantidad de deuda acumulada y, según Kunstler, la consecuencia es que en el futuro no contaremos con los recursos necesarios para financiar la reconversión tecnológica que nos permita enfrentar el fin de la era del petróleo barato.

Kunstler se ubica en el medio en el debate entre deflacionistas e inflacionistas y cree que es posible una depresión deflacionaria y un colapso del dólar estadounidense debido a la hiperinflación.

Cada vez hay más informes analizando los posibles efectos del pico del petróleo en la economía: el ejército alemán (1); la aseguradora Lloyd's of London (2); la Universidad de Kuwait (3); el Departamento de Energía y Cambio Climático del Reino Unido (4)… todos, excepto el gobierno de Estados Unidos.

Kunstler piensa que el problema es tan serio que los gobernantes de ese país no quieren siquiera mencionarlo y, lo peor, es que tampoco la élite de los ambientalistas estadounidenses es capaz de imaginar las soluciones que se requieren.

A Kunstler no le gusta ser calificado como un doomer, piensa que habrá beneficios colaterales del fin de la sociedad industrial, y entre ellos menciona retomar habilidades olvidadas, relacionarse con la gente y la naturaleza de un modo mucho más satisfactorio que el actual, y darnos un descanso de la modernidad.

Kunstler explica su visión del urbanismo tomando como ejemplo el caso de Detroit, el paradigma de la desindustrialización y del fin del mito del suburbio estadounidense.

Para enfrentar los retos futuros, Kunstler sugiere utilizar los escasos recursos económicos en la reubicación de las actividades vitales a escala local y en el decrecimiento de las mismas de acuerdo a la nueva realidad energética; también piensa que es importante reconstruir el sistema tradicional de ferrocarriles.