martes, 4 de enero de 2011

Crónica del colapso: Cheyenne

Personal de mantenimiento desciende en uno de los silos de la base aérea Warren. (Foto: F.E. Warren Air Force Base)

Ocurrió el 26 de octubre de 2010: 50 misiles balísticos intercontinentales equipados con ojivas nucleares, la novena parte del arsenal de Estados Unidos, quedaron fuera de servicio debido a un fallo técnico en la base aérea Warren, cerca de Cheyenne, Wyoming.

Marc Ambinder, de The Atlantic, lo narró así (he resaltado parte del texto que muestra la gravedad de la situación):

En la mañana del sábado, de acuerdo a gente informada en lo que ocurrió, un escuadrón de misiles balísticos intercontinentales cayó de repente en lo que se conoce como estado "LF Down", lo que significa que los misileros en sus refugios no podían comunicarse con los misiles. LF Down también significa que varios protocolos de seguridad incorporados en el sistema de lanzamiento de los misiles, como alarmas contra intrusos y alarmas de separación de las ojivas, quedaron desconectados.

[…]

De acuerdo a [un] funcionario, los ingenieros descubrieron que unas fallas de hardware parecidas habían desencadenado un problema similar hace 12 años en la base aérea Minot en Dakota del Norte y en la base aérea Malmstrom en Montana. Esa pieza de hardware es la principal sospechosa.

[…]

"Nunca nos había ocurrido nada tan serio como esto", comentó un funcionario militar que fue informado del incidente. Ocasionalmente, uno o dos pueden apagarse, dijo el funcionario, y varias ojivas pueden estar fuera de servicio por mantenimiento rutinario. En un extremo, "podemos hacernos cargo posiblemente de 5, 6, o 7 al mismo tiempo, pero nunca hemos perdido el comando y control, y la funcionalidad de 50 misiles balísticos intercontinentales por completo".

Estados Unidos tiene el mayor gasto militar del mundo y destinó aproximadamente $685 millardos de dólares a ese rubro en su presupuesto de 2010. El 14% de ese dinero se emplea en la operación, desarrollo y mantenimiento de su arsenal nuclear; es decir, ¡casi $100 millones de dólares diarios!

De 1940 a la fecha el Pentágono ha invertido unos $5,500 millardos de dólares en su arsenal nuclear. A esta cifra habrá que añadir $300 millardos de dólares adicionales que se requerirán para limpieza, almacenamiento y desmantelamiento futuros (1).

No sé a ustedes, pero a mi lo primero que me vino a la mente, a propósito de armas nucleares y fallos técnicos, fue la escena final de Dr. Insólito, la extraordinaria película de Stanley Kubrick:

domingo, 2 de enero de 2011

Cambio climático y desastres antropogénicos

El año 2010 será recordado, entre otras razones, por la cantidad récord de "desastres naturales" asociados con el cambio climático que se produjeron.

Durante el verano boreal fuimos testigos, lo mismo de una terrible sequía acompañada de enormes incendios forestales en Rusia, que de brutales inundaciones en Pakistán que afectaron a unos 20 millones de personas.



Miles de personas murieron en estos países; las pérdidas materiales fueron cuantiosas y estuvieron acompañadas de aumentos en el precio de algunas materias primas como el trigo (1).

En México, los "desastres naturales" son un problema recurrente durante la temporada de huracanes. Año con año nos dedicamos a reconstruir lo que el agua se lleva, como en el reciente caso del huracán Alex en Monterrey o el de la inundación de Villahermosa en 2007.

El río Santa Catarina en Monterrey, Nuevo León, tras el paso del huracán Alex. (Foto: JayCee Loop)

De acuerdo al Atlas de riesgo 2010 de Maplecroft, la mayor vulnerabilidad al cambio climático se da en los llamados "países subdesarrollados".

Índice de vulnerabilidad al cambio climático 2009/2010. A medida que el color cambia de azul a amarillo, el riesgo disminuye.

Es posible que sea por esto que los estadounidenses se muestran escépticos ante los riesgos del cambio climático.

Pero, ¿cuántos de estos desastres son, en realidad, producto del cambio climático y cuántos producto de la estupidez humana?

Rolando García, un investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, expone en su libro Sistemas complejos. Conceptos, método y fundamentación epistemológica de la investigación interdisciplinaria, algunos ejemplos que llamaron mi atención:

Ejemplo I
Al principio de la investigación sobre la introducción de cultivos comerciales en la región conocida como El Bajío, se hicieron entrevistas en diferentes comunidades campesinas. Hubo acuerdo unánime en considerar que uno de los problemas más serios de la región era el cambio climático reflejado en sequías cada vez más prolongadas. Esto era un hecho aceptado sobre la base de la experiencia personal de los granjeros, es decir, era considerado como "el producto de la observación".

El análisis climatológico que hicimos, sin embargo, no mostró ningún cambio en la frecuencia o en la duración de las sequías en décadas recientes. Había variaciones como consecuencia de ciertas fluctuaciones climáticas, pero sin que éstas mostraran una tendencia particular.

Las razones de esta discrepancia se clarificaron con el progreso de la investigación. El distrito de irrigación había sido ampliado cuando fueron introducidos los nuevos cultivos [de sorgo] mediante la excavación de pozos a gran escala. La sobreexplotación del manto acuífero condujo a un marcado descenso del manto freático. Esto, a su vez condujo a la rápida absorción del agua de lluvia por el subsuelo. Lo que los campesinos "observaron" no era una sequía más prolongada sino períodos más largos en los que el suelo estaba seco […]

Ejemplo II
En un estudio realizado en el Valle del Etla, en el estado de Oaxaca, encontramos que el río que proveía agua para propósitos de irrigación había sufrido un cambio importante en décadas recientes. La experiencia campesina (incluso más que los datos oficiales) fue concluyente: "cuando era joven me podía bañar en el río durante todo el año; ahora hay largos períodos en que el río está seco". Una vez más la sequía era señalada como culpable. Investigaciones posteriores mostraron que el régimen de lluvia no había cambiado. La carencia de agua en el río se debía a la deforestación de las áreas más altas en las colinas que rodeaban el valle. (García, op. cit., págs. 164-165)

Podemos concluir entonces que la acción del hombre sobre la naturaleza puede provocar, a través de la deforestación, tanto inundaciones, como sequías.

Pero no sólo eso: la promesa de un futuro mejor a través de la "modernización" de la agricultura tradicional también puede provocar, a mediano plazo, una disminución en la calidad de vida y desnutrición:

Ejemplo III
En la región de La Laguna emprendimos estudios fuera del distrito de irrigación. También realizamos una investigación retrospectiva sobre la calidad de vida de la población, utilizando los índices de variación de desnutrición en comunidades con diferentes historias productivas.

Encontramos que, por un lado, los grupos cuya producción estaba vinculada con el mercado regional tenían un estado nutricional menos estable; eran los más afectados por los cambios en las condiciones económicas generales y mostraron niveles más altos de desnutrición. Mientras tanto, los grupos con la menor variabilidad, con mayor habilidad para resistir fluctuaciones económicas y con las más bajas tasas de desnutrición, se encontraron en los ejidos orientados hacia la agricultura de subsistencia y con producción diversificada. Por otro lado, cuando analizamos el impacto de la crisis económica de los años 1980, encontramos que los diferentes grupos habían reaccionado de manera diferente, y la evaluación mostró, una vez más, condiciones más favorables en el caso de los ejidatarios con producción más diversificada. (García, op. cit., págs. 165-166)

Haríamos bien en detenernos a meditar un poco antes de continuar por el rumbo que vamos.

Actualización 31/01/2011: El año 2011 no se quiere quedar atrás: Jeff Masters informaba hace unos días en WunderBlog, que en tan solo 3 semanas se habían producido ya una cantidad sin precedentes de megainundaciones en Australia, Brasil, Filipinas, Sri Lanka y Sudáfrica.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Marcola y la posmiseria: el narco es la multinacional del pueblo

Actualización (22/05/2014): El 7 de julio de 2006 Arnaldo Jabor confirmaba en entrevista con la Rádio CBN que él es el autor del texto: "Yo escribí en los periódicos una columna en la que inventé una entrevista imaginaria con un traficante del PCC preso. En la entrevista el personaje de ficción critica el Brasil de hoy y denuncia los errores de las policías y de la sociedad. Es un texto del cual me siento orgulloso. Es muy bueno el texto. Y a todo el mundo le gusta, pero no creen que fui yo el que lo hizo. Creen que es real la lucidez del bandido".

Actualización (25/12/2010): Todo indica que la entrevista de marras es una creación literaria del escritor y cineasta brasileño Arnaldo Jabor (1). ¡Vaya forma de sacudirnos!

Hace unos días escuché a Héctor Castillo Berthier, un investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, leer en la radio un fragmento de una entrevista con Marcos Willians Herbas Camacho, alias Marcola, líder del Primeiro Comando da Capital (PCC).

El PCC es una organización fundada en agosto de 1993 en la prisión de Piranhão, en Taubaté, en ese momento la más segura del estado de São Paulo, Brasil. Su objetivo inicial era "combatir la opresión dentro del sistema penitenciario paulista".

Vivimos este fin de año atrapados en la espiral de violencia de la llamada "guerra contra el narcotráfico", de modo que las palabras de Marcola resonaron fuerte en mi mente: no hay solución porque ustedes no entienden ni siquiera la extensión del problema; solo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la "normalidad"… Tenía que compartir esto con ustedes.

El fragmento de la entrevista que reproduzco a continuación fue publicado el 4 de diciembre de 2010 en la columna Zona Submetropolitana que Castillo Berthier escribe para el diario Metro de la ciudad de México:

[…] Habla Marcola:

—¿Quién es usted?

—Yo soy una señal de los nuevos tiempos. Yo era pobre e invisible… Ustedes nunca me miraron durante décadas… Y antiguamente era importante resolver el problema de la miseria.

El diagnóstico era obvio: migración rural, desniveles de ingresos, barrios pobres, periferias dispersas… Y la solución nuca llegó… ¿Qué hicieron?, nada.

¿El gobierno federal alguna vez destinó recursos suficientes para nosotros?, no.

Nosotros solo aparecíamos en los diarios con los deslaves, en las inundaciones, en los desastres en época de lluvias, cosas así…

Pero ahora somos ricos, con una multinacional que es del pueblo. Y ustedes se están muriendo de miedo… Nosotros somos el inicio tardío de su conciencia social… Yo soy culto… leo a Dante desde la prisión.

—¿Y la solución?

—¿Solución?, no hay… la propia idea de "solución" ya es un error.

¿Ya vio el tamaño de la 560 Favelas de Rio de Janeiro?, ¿ya viajó por helicóptero por encima de la periferia de Sao Paulo?, ¿solución cómo?...

Solo podría ser posible con muchos miles de millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser sobre la batuta casi de una ‘Tiranía esclarecida’, que fuera más allá de la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del poder Legislativo cómplice… y del poder Judicial, que impide los castigos a los responsables.

Tendría que haber una reforma radical del proceso penal en el país, tendría que haber comunicación e inteligencia entre las policías municipales, estatales y federales. Nosotros hoy hacemos conferencias telefónicas entre los presidios, imagínate.

O sea, es un cambio psicosocial de todos y es imposible, no hay solución.

—¿Y tiene miedo de morir?

—Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no.

Además acá en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme… pero yo puedo mandarlos matar a ustedes allá afuera… Nosotros somos hombres bomba. Estamos en el centro de lo irresoluble…

Ustedes no ven ni yo, en el medio, la frontera de la muerte… la única frontera.

Nosotros ya somos otra especie, somos otros bichos diferentes de ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, con un ataque al corazón…

La muerte para nosotros es un asunto diario, desahogado en una bala… Ustedes los intelectuales: ¿no hablaban de lucha de clases y en creer que "ser marginal era ser héroe"?...

Pues llegamos ya y somos nosotros… Ustedes nunca esperaron esos guerreros del pueblo ¿o sí?...

Mis soldados todos son extrañas anomalías del desarrollo lento de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados.

Hay una tercera cosa creciendo allá afuera, cultivando la tierra, educándose en el absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo, alguien escondido en las calles de las ciudades.

Ya surgió un nuevo lenguaje. La nuestra es otra lengua. Estamos adelante de una especie de posmiseria.

La posmiseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología: satélites, celulares, internet, armas modernas. Es una mierda con chips, con megabytes. Mis comandos son una mutación de especie social, son hongos de un gran error suyo.

—¿Y qué cambió en los barrios bajos?

El dinero. La gente hoy tiene dinero. ¿Usted piensa que quién tiene 40 millones de dólares no manda? Con 40 millones la prisión es un hotel, una oficina…. ¿Qué policía va a querer quemar esta mina de oro?

Nosotros somos una empresa moderna, rica. Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos y burocráticos. Nosotros luchamos en un terreno propio. Ustedes en tierra extraña.

Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes se mueren de miedo. Nosotros vamos bien armados. Ustedes van apenas con una 0.380... Nosotros estamos al ataque. Ustedes a la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles y sin piedad. Ustedes nos transforman en súper estrellas del crimen. Nosotros los transformamos a ustedes en payasos.

Nosotros somos ayudados por las poblaciones de los barrios pobres, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales y provincianos. Nuestras armas y los productos vienen de fuera, somos globales. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestro objetivo. Ustedes nos olvidan… así sucede.

—¿Y qué se puede hacer?

—Voy a darme un golpe contra mí mismo. ¡Péguenle a los responsables! Tienen diputados, senadores, generales y hasta ex presidentes que están involucrados en el tráfico de cocaína y armas. Pero: ¿quién va a hacer eso?, nadie.

—Entonces, ¿no hay solución?

—Ustedes solo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la "normalidad".

Amigo, no hay solución. ¿Sabes por qué? Porque ustedes no entienden ni siquiera la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: Pierdan todas las esperanzas, estamos todos en el infierno…

Cualquier semejanza entre las realidades de Brasil y México es pura coincidencia.

¡Feliz Navidad!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Crónica del colapso: Lakewood

Se le conoce como Tent City y está ubicada en Lakewood, Nueva Jersey, a una hora del glamour de la ciudad de Nueva York.

Anastasia Churkina la visitó en febrero de 2010 y regresó 7 meses después:



Y es que, a pesar de la inyección de billones de dólares en la economía estadounidense, esta no muestra signos claros de recuperación y la tasa de desempleo real se mantiene alrededor del 17.5% (1), el nivel más alto desde la Gran Depresión.

El desempleo de larga duración está al alza y, al finalizar el año, 200,000 personas habrán perdido sus beneficios (tras pasar más 93 semanas sin encontrar empleo) tan solo en el estado de Nueva York (2).

Desempleo de larga duración hasta abril de 2010. Gráfico: Business Insider con datos del BLS.

Así están las cosas hoy en Estados Unidos, donde, según el New York Times, los desempleados se han vuelto inempleables (3) y sólo pueden elegir entre irse a vivir a Tent City o votar por Jimmy McMillan.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Crónica del colapso: Camden

Camden, Nueva Jersey, una de las ciudades más pobres y peligrosas de Estados Unidos. (Foto: Wikipedia)

Sucedió el 3 de diciembre de 2010: el Ayuntamiento de Camden, Nueva Jersey, la segunda ciudad con mayor índice de criminalidad en Estados Unidos, decidió despedir a 1 de cada 4 trabajadores del gobierno, incluyendo a la mitad del departamento de policía.

Y es que la crisis económica está golpeando fuerte a los municipios y muchos de ellos han tenido que recortar su presupuesto para poder seguir funcionando.

Nueva Jersey gasta aproximadamente $1.7 millardos de dólares en su sistema penitenciario (1) y, para reducir los costos, se ha estado liberando a un mayor número de reclusos. Según Marc Mauer, director ejecutivo del Sentencing Project, esto seguramente va a complicar la ecuación (2):

Tenemos un número record de personas saliendo de prisión cada año hacia la mayor tasa de desempleo desde la Gran Depresión.

La recesión ha sido muy difícil para la gente, pero es doblemente difícil para aquellos que han cometido un crimen poder desarrollarse en esta economía.

A mediados de 2010, la ciudad se preparaba para cerrar sus 3 bibliotecas públicas ante la falta de presupuesto y la imposibilidad de mantenerlas. Todo el acervo, que incluía 187,000 libros, documentos históricos, artefactos y equipo electrónico, iba a ser "donado, subastado, almacenado o destruido" (3). Con sus casi 80,000 habitantes, Camden está a punto de convertirse en la mayor ciudad del país sin una biblioteca pública (4).

Pero no siempre fue así: establecida en 1626, Camden fue un boyante centro industrial y manufacturero durante buena parte de su historia.

En 1901 se fundó ahí, con el nombre de Victor Talking Machine Company, la RCA Victor, que llegó a ser la mayor compañía discográfica del mundo.



Entre 1899 y 1967 operó en Camden la New York Shipbuilding Corporation, el mayor y más productivo astillero del mundo durante la Segunda Guerra Mundial. En su época de mayor auge, el astillero llegó a dar empleo a 40,000 personas.

El poeta Walt Whitman pasó los últimos años de su vida en Camden y se encuentra enterrado en el cementerio de Harleigh. Si hubiera vivido en estos tiempos seguro que estos versos hubieran tenido otro destinatario (5):

¿Pensábamos que la victoria es grandiosa?
En efecto, lo es; pero ahora se me ocurre que la derrota,
Cuando sobreviene irremediable, también es grande,
Que la sepultura y la muerte también son grandes.

viernes, 26 de noviembre de 2010

La táctica del avestruz

Hay que observar que muchas veces el optimismo no es más que una manera de defender la pereza propia, la irresponsabilidad, la voluntad de no hacer nada. Es también una forma de fatalismo y de mecanicismo […] El único entusiasmo justificable es el acompañado por una voluntad inteligente, una laboriosidad inteligente, una riqueza inventiva de iniciativas concretas que modifiquen la realidad existente.
Antonio Gramsci, Optimismo y pesimismo

Es un hecho que la existencia de la sociedad humana, tal como la conocemos, se encuentra amenazada por la superpoblación, el agotamiento de los recursos naturales, el cambio climático y la contaminación, entre otros serios problemas.

William R. Catton explica en su libro Rebasados: Las bases ecológicas para un cambio revolucionario, que la humanidad estuvo viviendo durante los últimos 500 años en lo que él llama la "Era de la Exuberancia", y que esto provocó que alimentáramos una fe ciega en los avances tecnológicos sin darnos cuenta que estos avances han sido posibles únicamente por la existencia de los combustibles fósiles y su enorme aporte energético:

[L]os seres humanos, a través de dos millones de años de evolución cultural, han logrado apropiarse varias veces de la capacidad total de la Tierra para mantener la vida, a expensas de otras criaturas. Y cada vez la población humana ha crecido. Pero el ser humano ha aprendido ahora a confiar en una tecnología que aumenta la capacidad de carga humana de un modo necesariamente transitorio, tan transitorio como es prolongar la vida consumiendo las semillas necesarias para la siembra de alimentos del próximo año. La población humana, organizada en sociedades industriales y ciega a lo pasajero de una capacidad de carga basada en la dependencia de recursos limitados, ha respondido aumentando su tamaño en forma más exuberante que nunca, a pesar de que esto significa sobrepasar el número de habitantes que nuestro planeta puede mantener permanentemente. La consecuencia inevitable ha sido algo semejante a la bancarrota.

[…] Las consecuencias han comenzado a hacerse realidad, pero no se las reconoce comúnmente por lo que son. Ha llegado el momento en que es necesario abandonar las viejas suposiciones que nos obligan a engañarnos acerca de lo que nos sucede. Nosotros y nuestros antecesores inmediatos hemos vivido en una época de crecimiento exuberante, sobrepasando la capacidad permanente de carga, sin saber lo que hacíamos. Los pasados cuatro siglos de magnífico progreso fueron posibles gracias a dos logros que no podrán repetirse: a) el descubrimiento de un segundo hemisferio, y b) el desarrollo de maneras de explotar los depósitos de energía ahorrados por el planeta: los combustibles fósiles. Las consiguientes posibilidades abiertas para una exuberancia económica y demográfica convencieron a la gente de que lo natural era que el futuro fuera mejor que el pasado. Durante un tiempo, tal convicción fue una premisa viable en la cual basar nuestras vidas e instituciones. Pero cuando el Nuevo Mundo alcanzó un nivel de población superior al del Viejo Mundo, y cuando el agotamiento de los recursos llegó a ser significativo, se hizo necesario ver el futuro a través de una lente diferente. Los presupuestos que fueron anteriormente viables, pero que se han vuelto obsoletos, deben ser remplazados por una nueva perspectiva, una que nos ayude a observar con mayor eficiencia ya entender con mayor precisión. (Catton, op. cit., págs. 35-36, edición en español)

La percepción que la gente tiene de la situación es muy diversa y Catton identifica 5 tipos de comportamiento ante la disyuntiva que enfrentamos:

Algunas personas reconocen que lo que era el Nuevo Mundo ya es en realidad viejo, y que esto requiere cambios institucionales profundos [realismo]. Otras tienen fe en que nuevos descubrimientos tecnológicos harán innecesarios esos cambios institucionales [cargoísmo]. Otras más creen que medidas como la planificación familiar, los centros de reciclaje y las leyes contra la contaminación bastarán para mantener nuevo al Nuevo Mundo [cosmeticismo]. Alguna gente no cree que la antigua novedad del Nuevo Mundo haya tenido importancia, o que su actual vejez en verdad importe [cinismo]. Y otra gente insiste, en forma pertinaz, en que la hipótesis de recursos ilimitados fue y sigue siendo válida [avestrucismo].

Estas opiniones tan asombrosamente diferentes constituyen diversos modos de adaptarse a nuestra edad "postexuberante". Cada una representa una combinación de respuestas a las dos nuevas maneras ecológicas de comprensión que requiere la nueva circunstancia. Primero, la gente difiere en su disposición a comprender que la "Era de la Exuberancia" ha terminado. que este planeta está superpoblado y que con el uso de nuestra tecnología hemos ya derrochado los depósitos de ahorros del mundo. Segundo, la gente difiere en su disposición a comprender que hay consecuencias inexorables derivadas de estas circunstancias nuevas […] Todas las formas de organización y comportamiento humanos basadas en la hipótesis de recursos ilimitados sufrirán necesariamente, de algún modo, cambios hacia formas compatibles con los límites finitos del ecosistema. (Catton, op. cit., pág. 102, edición en español)

Desafortunadamente, por miedo o desconocimiento, la mayor parte de la gente confunde "realismo" con "pesimismo", la discusión de estos apremiantes problemas se enturbia y, ante la falta de argumentos, el debate cede su lugar al desprecio y la burla.

Jason Bradford, un académico que dirige el programa de gestión de tierra agrícolas en Farmland LP, describe la sensación perfectamente en Blind Spot, excelente trabajo del documentalista mexicano Adolfo Doring.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La fusión nuclear, inviable

Se espera que para el año 2000 varios reactores comerciales de fusión se encuentren en línea.
Panfleto impreso por General Atomics en los años setentas (citado en Wikipedia)

La fusión nuclear es un proceso en el que varios núcleos atómicos se unen, o "fusionan", formando un único núcleo más pesado. Para elementos con masa atómica menor que el hierro este proceso va acompañado por la liberación de una gran cantidad de energía.

Durante años los científicos han intentado, sin éxito, generar electricidad con energía proveniente de la fusión nuclear de forma viable desde el punto de vista económico y energético. El proyecto ITER es uno de los más recientes esfuerzos en este sentido.


Tal como se menciona en el video, la reacción más prometedora para llevar la fusión nuclear a la práctica involucra deuterio y tritio, dos isótopos del hidrógeno. El deuterio puede ser encontrado de forma natural en el agua de mar, pero el tritio, por ser un elemento altamente inestable, debe producirse de forma artificial. Ésta es sólo una de las dificultades de un problema muy complejo.

William R. Catton lo explica de forma resumida en su libro Rebasados: Las bases ecológicas para un cambio revolucionario:

A los cargoístas [gente que tiene fe en que el progreso tecnológico hará innecesarios cambios institucionales profundos] les gustaba también soñar con la fusión nuclear como fuente definitiva de energía "ilimitada". El deuterio, isótopo pesado hidrógeno, podría servir de combustible en una reacción que sólo puede ocurrir a temperaturas de millones de grados, como se las encuentra en forma natural en el interior del Sol. Manejar los gases ionizados, que son parte del proceso de fusión, implica suficientes dificultades técnicas como para que esperar que los problemas energéticos pudieran ser resueltos por fusión fuese con claridad un caso de querer vender la piel del oso antes de haberlo cazado. Este plasma extraterrestre tiene que ser de algún modo contenido, puesto que su disipación bajaría instantáneamente su temperatura. Como ningún recipiente material sería capaz de resistir siquiera una fracción de la temperatura requerida sin vaporizarse, se supuso con rapidez que la contención tendría que realizarse mediante campos magnéticos muy poderosos. Pero generar ese intenso magnetismo requiere electroimanes hechos con componentes superconductores. Se puede volver superconductor un material si se lo enfría a cerca del cero absoluto. Así, al final, toda la idea de tener fusión nuclear en la Tierra significa suponer que es posible diseñar aparatos capaces de producir, en estrecha vecindad, temperaturas a la vez astronómicamente altas y astronómicamente bajas.

Los promotores de la fusión pusieron a Liebig patas para arriba: estos cargoístas se concentraron en la abundancia del hidrógeno que serviría de combustible y no vieron que había escasez o ausencia de materiales que resistieran temperaturas extremas e intensa radiación sin volverse quebradizos. Esos materiales tendrían que mantener su solidez, conservar el tamaño y la forma, resistir la fatiga sin formar burbujas, chisporrotear o corroerse. Las esperanzas puestas en una producción de alta energía les han impedido a los legos, entusiasmados por las centrales termonucleares, tomar en cuenta problemas tales como que los intensos campos magnéticos pudieran alterar la conductividad térmica de los metales líquidos destinados a servir de refrigerantes. También existen enormes problemas en adaptar las instalaciones de producción de electricidad para usar los intensos estallidos de energía calórica a altísimas temperaturas que emanan de las reacciones termonucleares.
(Catton, op. cit., pág. 225, edición en español)

Michael Dittmar, un investigador del Instituto para la Física de Partículas con sede en Zúrich y coautor del libro The Final Energy Crisis, explica de forma detallada, en un artículo publicado en The Oil Drum, las dificultades técnicas de la fusión nuclear y enumera algunas de las falsas ilusiones que se han tejido a lo largo de los años en torno a la misma:

Después de la segunda guerra mundial, muchos pioneros nucleares esperaban que la fusión nuclear proporcionara a sus nietos energía barata, limpia e ilimitada en esencia.

A generaciones de físicos y profesores de física se les ha enseñado en la universidad, y ellos a su vez han enseñado a otros, que (i) el progreso realizado en la investigación de fusión es impresionante, (ii) la fusión controlada está probablemente a unas pocas décadas de distancia, y (iii) con suficiente financiamiento público, no hay mayores obstáculos interponiéndose entre nosotros y el éxito en este campo.

He aquí hay algunas citas de los libros de texto de física que reflejan este tipo de optimismo:

"El objetivo parece ser ahora visible" (Nuclear and Particle Physics; Frauenfelder and Henley 1974)

"Es muy probable que tome hasta el año 2000 obtener un reactor de laboratorio para utilización comercial completa" (Energy, Resources and Policy; R. Dorf 1978)

"Como la construcción de un reactor de fusión implica un gran número de problemas prácticos por resolver, no se puede esperar que la fusión se convertirá en una fuente de energía utilizable durante algunas décadas. Sin embargo, ésta parece posible en una escala de tiempo más larga." (Physics, P. A. Tipler 1991)

Obviamente esto no ha ocurrido aun. Los optimistas de la fusión se han vuelto, mientras tanto, un poco más modestos. Ahora se puede leer: "Si todo va bien, el primer prototipo de reactor de fusión comercial podría estar listo en 50 años a partir de ahora."

Estas declaraciones solo ocultan el hecho de que no se tiene una idea clara de cómo resolver los problemas pendientes. Los medios de comunicación acríticos de hoy hacen resonar con entusiasmo la reciente decisión de los "líderes mundiales" para proporcionar los diez millardos de dólares estadounidenses necesarios para iniciar el proyecto de fusión ITER. Durante los últimos años, se podía leer, por ejemplo:

  • "Si tiene éxito, el ITER podría proveer a la humanidad con una fuente ilimitada de energía" (Novosti, 15 de noviembre de 2005).
  • "Los funcionarios proyectan que entre el 10% y el 20% de la energía mundial podría provenir de la fusión a finales de siglo" (BBC News, 24 de mayo de 2006).
  • "Si tiene éxito, podría constituir una fuente de energía que es limpia e ilimitada" e "ITER dice que la electricidad podría estar disponible en la red dentro de 30 años" (BBC News, 21 de noviembre de 2006).

El público, preocupado por el calentamiento global y la escalada en el precio del petróleo, parece dar la bienvenida el mensaje tácito de que "nosotros los científicos de la fusión, los ingenieros y los políticos hacemos todo lo que hay que hacer para la energía de fusión se convierta en realidad, antes de que el suministro de combustible fósiles se convierta en un problema, y antes de que el calentamiento global nos cocine a todos."

Dittmar concluye su artículo con una fuerte dosis de humor negro:

En contraste con las preguntas en torno a la fisión reproductora que permanecen sin respuesta, encontramos que el conocimiento hasta ahora acumulado acerca de la fusión nuclear nos permite concluir que la energía por fusión comercial no solo está a 50 años de distancia, sino que siempre estará a 50 años de distancia.