domingo, 20 de noviembre de 2011

Crónica del colapso: Davis

Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente.

El futuro ya está aquí, sólo que desigualmente repartido.

El teniente de la policía John Pike rocía gas pimienta sobre los manifestantes del movimiento Occupy UC Davis (foto: Wayne Tilcock/Enterprise)

Ocurrió el 18 de noviembre en el campus de la Universidad de California en Davis: la policía roció con gas pimienta a un grupo de manifestantes pacíficos que se negaban a retirar un campamento de protesta por la creciente desigualdad social y económica en Estados Unidos (1 y 2).


Y es que a pesar del discurso oficial, cada vez es más evidente que una mayor parte de la población estadounidense está resintiendo los efectos de la crisis económica.

En agosto de 2011 más de 45.8 millones de estadounidenses recibían cupones de alimentos, casi el 15% de la población del país (3).

En julio de 2011 el número de jóvenes de entre 16 y 24 años con empleo fue el menor de la historia (48.8%) y la manipulada tasa de desempleo (18.1%) duplicaba, en ese sector, a la de la población en general (4).

Por otro lado, el costo de las matrículas universitarias no han dejado de aumentar desde el inicio de la crisis y los incrementos han sido mayores en las universidades públicas, llegando hasta 46% en el caso de la Universidad Estatal de California (5 y 6).

Endeudados y sin empleo, el futuro no pinta nada bien para los jóvenes estadounidenses. Es por eso que las protestas del movimiento Occupy han encontrado terreno fértil para desarrollarse.

La respuesta oficial ante los reclamos ha sido invariablemente la represión y este tipo de incidentes se está volviendo algo común a lo largo y ancho del país tal como lo muestran las siguientes imágenes:

Oakland, California, 25 de octubre de 2011: alrededor de 100 manifestantes arrestados tras intentar reinstalar un campamento frente a la alcaldía de la ciudad (7). Scott Olsen, un manifestante veterano de la invasión a Irak, es herido de gravedad en los disturbios (8).


Denver, Colorado, 29 de octubre de 2011: 20 personas arrestadas tras enfrentamientos con la policía en durante una manifestación frente al Centro Cívico de la ciudad (9).

La policía empleó armas largas para amenazar a los manifestantes de Occupy Denver. (foto: Craig F. Walker, The Denver Post)


Atlanta, Georgia, 6 de noviembre de 2011: 20 manifestantes arrestados tras enfrentamientos con la policía al intentar reinstalar un campamento (10).


Berkeley, California, 9 de noviembre de 2011: 39 personas detenidas tras una manifestación por la creciente desigualdad social y el aumento en la matrícula estudiantil (11).


Portland, Oregon, 13 de noviembre de 2011: miles de manifestantes hacen retroceder a la policía tras el desalojo del campamento en Pioneer Courthouse Square (12).


Seattle, Washington, 15 de noviembre de 2011: una marcha de apoyo a Occupy Wall Street es reprimida; la policía roció gas pimienta sobre los manifestantes entre los que se encontraban una anciana, una joven embarazada y un sacerdote (13).

Dorli Rainey, una activista de 84 años fue rociada con gas pimienta durante las protestas en Seattle. (foto: Joshua Trujillo/seattlepi.com)


La plutocracia que gobierna Estados Unidos se está quitando la máscara y poco a poco nos muestra su verdadero rostro.

¿Cuánto tiempo falta para que los manifestantes se cansen de ser golpeados impunemente y rociados con gas pimienta sin razón alguna? ¿Cuánto tiempo más para que las protestas se tornen realmente violentas?

Kristin Koster, una profesora de post-doctorado presente durante la represión en UCD declaró: "Cuando tu proteges las cosas en las que crees con tu cuerpo, eso te cambia para bien. Te radicaliza para bien".

José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba, escribió en Nueva York hace más de un siglo (14):

Los pueblos, como los hombres, no se curan del mal que les roe el hueso con menjurjes de última hora, ni con parches que les muden el color de la piel. A la sangre hay que ir, para que se cure la llaga. No hay que estar al remedio de un instante, que pasa con él, y deja viva y más sedienta la enfermedad. O se mete la mano en lo verdadero, y se le quema al hueso el mal, o es la cura impotente, que apenas remienda el dolor de un día, y luego deja suelta la desesperación.

[…]

A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres.

La raíz de esta crisis debemos buscarla en un modelo económico agotado que promueve la concentración de la riqueza y requiere de crecimiento perpetuo en un mundo superpoblado con recursos cada vez más escasos. Hay que meter la mano y curar el mal. Hay que cambiar el modelo. Hay que hacerlo ahora.

domingo, 16 de octubre de 2011

¿La guerra como tabla de salvación de una economía moribunda?

La Segunda Guerra Mundial fue el gran experimento natural sobre los efectos de incrementar considerablemente el gasto gubernamental, y como tal siempre ha servido de ejemplo positivo importante para los que favorecemos un enfoque activo ante una economía deprimida.

La prosperidad de la guerra es como la prosperidad que traen un terremoto o una plaga.
Ludwig von Mises (Nación, Estado y Economía, 1919)

A pesar de un rescate bancario de $700 millardos de dólares; un paquete de estímulo económico por $700 millardos de dólares; casi $2 billones de dólares (trillones, cuenta corta) en flexibilización cuantitativa (1); y más de $16 billones de dólares en préstamos secretos para salvar a bancos nacionales y extranjeros; la economía de Estados Unidos no da signos de recuperación a cuatro años del inicio de la crisis económica (2).

En un artículo publicado hace un par de meses, Paul Craig Roberts, quien fuera Secretario Adjunto del Tesoro durante el primer mandato de Ronald Reagan, hace un recuento de la situación y esboza un panorama preocupante.

Según Roberts a lo largo de 2011 la economía estadounidense ha enfrentado tres crisis simultáneas. La primera de ellas surgió por la pérdida de empleos, PIB, ingreso de los consumidores y base tributaria, y fue causada por el translado de la base productiva al exterior (3). Por lo tanto, los únicos beneficiarios de los paquetes de estímulo económico han sido países como China, India e Indonesia.

La segunda crisis, la financiera, fue causada por la desregulación, el fraude y la avaricia. La titulización de las hipotecas provocó que las entidades emisoras no tuvieran ningún incentivo para conocer la solvencia del prestatario, ya que las hipotecas se combinaban y vendían a terceros por cuotas. Como a mayor cantidad de hipotecas, mayor era la ganancia, no tardaron en aparecer los emisores de informes crediticios falseados que provocaron el estallido de la burbuja inmobiliaria.

La tercera crisis fue el enorme déficit fiscal del gobierno federal que era imposible de financiar sin involucrar a la Reserva Federal mediante la monetización de la deuda pública estadounidense. Esta situación provocó dudas acerca del valor del dólar y su papel como moneda de reserva internacional, mismas que se vieron reflejadas en el alza del precio del oro y la plata.

Cualquiera de estas crisis era, por sí misma, seria; todas juntas implican una catástrofe económica.

Roberts continúa con una lectura geopolítica sobre la situación actual en el Medio Oriente que es reveladora:

No había una salida obvia [a las crisis], y aunque se pudiera hallar alguna, el gobierno estaba enfocado en otra cosa: guerras.

De manera adicional a las operaciones militares en Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen y Somalia, Estados Unidos y la OTAN comenzaron operaciones militares contra Libia el 19 de marzo de 2011. Como con las guerras existentes, el propósito real de la agresión contra Libia no fue reconocido, pero quedó claro que era privar a China de sus inversiones petroleras en el este del país. A diferencia de las protestas árabes previas, la rebelión libia fue un levantamiento armado en el que algunos vieron la mano de la CIA.

La guerra de Libia aumentó el riesgo, porque a pesar de ocultarse tras el velo de las protestas árabes, Estados Unidos estaba confrontando a China. De manera similar, en la rebelión armada en Siria, el objetivo de Washington era la base naval rusa en Tartus. Derrocando al gobierno de Assad en Siria e instalando un régimen aliado se pondría fin a la presencia naval rusa en el Mediterráneo.

Al ocultar sus propósitos detrás de las protestas en Libia y Siria, mismas que podría haber iniciado, Washington evitaba conflictos frontales con China y Rusia, pero ambas potencias comprendieron que se estaba golpeando sus intereses. Esto elevó la imprudencia de las políticas agresivas de Washington al iniciar una confrontación con dos potencias nucleares, una de ellas con poder financiero al ser el principal acreedor extranjero de Estados Unidos.

Roberts culmina su análisis al sur del Magreb. Para contrarrestar las inversiones chinas en el continente africano, especialmente en Angola (4) y Nigeria (5), Obama ha mantenido el enfoque militarista de su antecesor en la Casa Blanca con la creación del Mando África del ejército estadounidense (6).

Preocupado por su ascenso, Estados Unidos se comprometió a impedir el acceso de China a fuentes independientes de energía. El gran juego que en el pasado ha llevado siempre a la guerra se está jugando una vez más.

¿Será posible que el gobierno estadounidense esté pensando que, tal como ocurrió en 1940, la vía para sacar al país de la depresión económica es involucrarlo en un nuevo conflicto bélico de proporciones inciertas?

Las recientes declaraciones del senador Lindsey Graham, un halcón republicano partidario de acciones militares contra Irán, Siria y Pakistán, parecen apuntar en este sentido (7).

lunes, 10 de octubre de 2011

Crónica del colapso: Breslavia

¡El mundo está desquiciado! ¡Vaya faena, haber nacido yo para tener que arreglarlo!

Geithner durante el encuentro con los ministros europeos de Finanzas en Breslavia. Foto: Bartek Sadowski/Bloomberg News.

Ocurrió en Breslavia, Polonia, el 16 de septiembre de 2011; Stephen Castle y Louise Story lo describieron así en una crónica para The New York Times:

Estados Unidos ha sido considerado durante mucho tiempo un consejero financiero para el resto del mundo. Pero, en estos días, los funcionarios estadounidenses tienen cola que les pisen.

Alguna vez llamados "el comité para salvar al mundo", tras la crisis asiática de la década de los años 1990, los funcionarios financieros estadounidenses se encuentran ahora emitiendo disculpas por el daño causado al mundo por la crisis financiera de 2008 y cubriendo sus consejos a los países europeos con el gesto de los curtidos en la batalla.

El cambio de tono se mostró aquí este viernes cuando secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner hizo una aparición inusual en la reunión de los ministros de Finanzas de la Eurozona. El señor Geithner había sido invitado para ofrecer consejos sobre como resolver los problemas de deuda soberana y bancarios de Europa.

Los líderes europeos, quienes se han mostrado lentos a la hora de reaccionar frente a las causas fundamentales del problema, emergieron de la reunión desdeñosos de las ideas del señor Geithner y, en algunos casos, de la idea misma de que Estados Unidos estuviera en posición de ofrecer consejos.

"Me parece curioso que, no obstante que los estadounidenses tienen una situación significativamente peor que la de la zona euro, ellos nos digan lo que deberíamos hacer", dijo Maria Fekter, ministra de Finanzas de Austria, después de la reunión el viernes por la mañana. "Hubiera esperado que, después de darnos su visión del mundo, él hubiera escuchado lo que nosotros tenemos que decir".

Estas críticas se hicieron eco de los demás asistentes de la reunión, entre ellos el ministro de Finanzas de Bélgica, Didier Reynders, quien dijo que Geithner debe escuchar más que hablar.

¿Está Estados Unidos en una situación peor que la de Europa? Eso no es lo que nos recetan a diario los analistas económicos de los principales medios informativos…

Sin embargo, Fekter no está sola. Jim Rogers, uno de los fundadores del Quantum Fund, opina en el mismo sentido en una entrevista concedida a CNBC:

Europa tiene unos pocos estados en bancarrota, lo mismo ocurre en Estados Unidos. Tenemos a Illinois, que es más grande que Grecia, tenemos a California, tenemos a Nueva York, […] esos son estados muy grandes que tienen problemas económicos serios. Tenemos planes de pensiones en Estados Unidos terriblemente descapitalizados.

Europa tiene grandes problemas, pero la entidad como un todo no está tan profundamente endeudada como Estados Unidos. Ellos no tienen el enorme déficit comercial que tenemos nosotros.

Para Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group, la mayor firma de consultoría de riego político del mundo, las reglas del juego han cambiado (1):

Estamos en un entorno mundial muy diferente ahora. […] La credibilidad de Estados Unidos ha disminuido y no puede simplemente decirle a Europa lo que debe hacer. Además carece de la voluntad política y los medios para resolver los problemas europeos con dinero en efectivo, a pesar de que estos podrían convertirse en problemas para Estados Unidos muy rápidamente.

El liderazgo de Estados Unidos a nivel mundial está haciendo aguas por todas partes desde hace algún tiempo y la parálisis política, puesta al descubierto tras el patético espectáculo ofrecido por el Congreso estadounidense durante la discusión sobre el límite de endeudamiento del gobierno federal, no ha hecho más que encender nuevas señales de alarma (2).

El sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein lo viene repitiendo hace años y nos invita a reflexionar sobre el futuro (3):

Hace 10 años, cuando algunas personas y yo hablábamos de la decadencia de Estados Unidos en el sistema-mundo, a lo sumo nos topábamos con sonrisas de condescendencia ante nuestra ingenuidad. ¿No era Estados Unidos la única superpotencia, involucrada en cada uno de los rincones más remotos de la Tierra, haciendo lo que quisiera casi todo el tiempo? Ésta era una visión compartida a todo lo ancho del espectro político.

Hoy, la visión de que Estados Unidos está en decadencia, en seria decadencia, es una banalidad. Todo el mundo lo dice, excepto algunos políticos estadounidenses que temen ser culpados por las malas noticias de la decadencia si la discuten. El hecho es que prácticamente todo el mundo cree hoy en la realidad de esa decadencia. Sin embargo, algo que está menos discutido es cuáles han sido y serán las consecuencias en el mundo de esta decadencia.

[…]

Es tiempo de un análisis de largo plazo mucho más sobrio, de juicios morales mucho más claros acerca de lo que el análisis revela, y de acciones políticas mucho más efectivas en el esfuerzo, en los próximos 20 o 30 años, para crear un mejor sistema-mundo que en el que estamos atorados ahora.

Ahora sí que, como dicen en mi pueblo, ¡a lo que te truje, Chencha! (4)

domingo, 18 de septiembre de 2011

Crónica del colapso: Londres

Uno de los clubes de la cadena londinense Secrets. Foto: fluidfoundation.com

Está sucediendo en Londres, Inglaterra, y Laura Roberts, de la revista This is London, lo cuenta así:

Estudiantes y graduadas recurren cada vez más al lapdancing para financiar sus estudios, de acuerdo a una cadena de clubes nocturnos de Londres.

Cerca del 18% de las artistas en las seis sedes del club londinense Secrets están en la educación superior, y entre 10 y 15 solicitan puestos de trabajo cada mes.

Durante el curso 2009-2010, hubo un aumento de 3% en el número de solicitudes de estudiantes y graduadas, mientras que en el curso 2010-2011 se presentaron a audición 6% más.

Y es que hoy en día, tal como lo afirma el educador británico Ken Robinson, un grado universitario no es garantía completa de un trabajo seguro, ni mucho menos (1): mientras las matrículas en las universidades del Reino Unido son las terceras más caras del mundo, el desempleo juvenil alcanzó recientemente a 20.8% de los jóvenes entre 16 y 24 años.

Todo indica que la situación va a empeorar: tan solo en el mes de julio se registraron 80,000 nuevos desempleados y 77,000 de ellos eran jóvenes). Y si bien algunas chicas han optado por la prostitución encubierta para salir adelante, las manifestaciones de 2010 y los disturbios del mes pasado demuestran que estamos frente a un problema mucho más complejo.

Mientras tanto, en el número 10 de Downing Street, David Cameron demora las reformas a la banca británica, beneficiando a sus amigos en la City, los banqueros causantes de la crisis que impuso las medidas de austeridad actuales, quienes se encuentran muy tranquilos apostando en el casino financiero esperando ser rescatados con dinero de los contribuyentes en caso de perder nuevamente.

¿Libre mercado o capitalismo de compadres?

Actualización 7/6/2012: Hace unos días me reencontré con una nota de Reuters del año pasado que muestra que el fenómeno se ha extendido a otros países desarrollados:

Una de cada 3 estudiantes universitarias en la capital alemana considerarían un trabajo sexual como medio para financiar su educación, según un estudio del Centro de Estudios de Berlín publicado el miércoles.

[…]

El estudio encontró que aproximadamente 4% de las estudiantes entrevistadas dijeron haber realizado ya algún tipo de trabajo sexual, que incluye prostitución, bailes eróticos y espectáculos por internet.

Los resultados sorprendieron a los autores del estudio, quienes dijeron que el mismo se llevó a cabo debido a que la prostitución estudiantil se ha reportado frecuentemente pero muy poco se sabía acerca de su relación con la política educativa.

[…]

"La principal motivación para que las estudiantes se prostituyeran fue el incentivo financiero, o sea los altos salarios por hora", dijo a Reuters Eva Blumenschein, estudiante de 26 años de la Universidad Humboldt de Berlín y una de las autoras del estudio.

[…]

"Es posible que, debido a que las reformas educativas han incrementado la carga de trabajo de las estudiantes, ellas tengan menos tiempo para ganar dinero", dijo. "si sumamos el aumento en las cuotas de estudio, esto lleva a las estudiantes a ejercer la prostitución".

Según el estudio, 30% de las estudiantes trabajando en la industria del sexo tienen una deuda.

Desgraciadamente, según muestran las estadísticas más recientes, la educación superior no garantiza nada.

sábado, 14 de mayo de 2011

Dinámica de sistemas complejos: ruptura y reorganización

La principal fuente de problemas son las soluciones.
Frase atribuida a Eric Sevareid

Un sistema complejo es aquel cuyas propiedades no pueden explicarse por la suma de las propiedades de sus partes, sino que exhibe una serie de características nuevas, llamadas propiedades emergentes. El clima, el cuerpo humano y una moderna megalópolis, son ejemplos de sistemas complejos.

Rolando García, un investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, lo explica así en su libro Sistemas complejos. Conceptos, método y fundamentación epistemológica de la investigación interdisciplinaria:

El sistema, como totalidad, impone sus propias leyes a los subsistemas. Es decir, hay una acción de organización que el funcionamiento del sistema total ejerce sobre sus subsistemas. Concebido el sistema como una totalidad organizada, la acción de organización —o acción de la totalidad sobre las partes— se pone de manifiesto, tanto en los mecanismos homeostáticos que mantienen un sistema en estado estacionario, como en los procesos de reorganización que conducen a la formación de nuevas estructuras estabilizadas. (García, op. cit., pág. 127)

Para estudiar un sistema complejo es necesario construir un modelo simplificado del mismo y separarlo de su entorno "exterior". Los sistemas complejos son, por definición, sistemas abiertos.

La noción de condiciones de contorno juega un papel esencial en la teoría de sistemas complejos. Sólo podemos mencionar aquí algunos resultados:
  • Los sistemas naturales (abiertos) adquieren una estructura característica, cuando las condiciones de contorno se mantienen estacionarias.
  • Cambios en las condiciones de contorno inducen desequilibrios internos en el sistema, el cual se reorganiza adquiriendo una estructura que es más estable frente a las nuevas condiciones de contorno.
  • Modificaciones paulatinas en las condiciones de contorno no inducen, en general, modificaciones paulatinas en la estructura del sistema. La evolución de un sistema abierto tiene lugar por desestructuraciones y reestructuraciones sucesivas. De aquí que sólo un estudio diacrónico (histórico) puede proveer elementos suficientes para comprender el funcionamiento de un sistema en un momento dado. (García, op. cit., pág. 128)

García describe los mecanismos de estructuración y desestructuración de los sistemas complejos de la siguiente forma:

Las variables, a partir de las cuales definimos el sistema con su estructura característica en un periodo de tiempo determinado, no tienen valores estáticos, sino que fluctúan permanentemente, como también fluctúan las interacciones del sistema con el medio en el cual se inserta (lo que hemos llamado condiciones de contorno). Tales fluctuaciones pueden ser de dos tipos:
  1. fluctuaciones de pequeña escala que inducen pequeños cambios, los cuales no llegan a alterar las relaciones fundamentales que definen la estructura del sistema;
  2. fluctuaciones mayores que, cuando exceden un cierto umbral producen una desorganización de la estructura.

En el segundo caso, la desorganización de la estructura es la consecuencia de su inestabilidad para ese tipo particular de fluctuaciones. Estabilidad e inestabilidad son, por consiguiente, propiedades de la estructura del sistema, pero relativas al tipo de fluctuaciones o perturbaciones que pueda sufrir. Otros conceptos tales como vulnerabilidad, resiliencia y elasticidad pueden ser definidos en términos de estabilidades y son también, por tanto, propiedades estructurales del sistema.

Hay aquí, claramente, dos tipos de problemas a considerar: la desorganización del sistema cuando las perturbaciones exceden cierto umbral, y la posterior reorganización bajo nuevas condiciones. A este respecto, la termodinámica de procesos irreversibles, con los trabajos de Prigogine y su escuela, ha demostrado la diferencia fundamental del comportamiento entre un sistema aislado y un sistema abierto. En el primer caso, la termodinámica clásica ya había demostrado que el sistema sólo puede evolucionar hacia un estado de uniformización en la distribución de energía, lo cual implica un progreso gradual de desorganización. Desde la perspectiva de la mecánica estadística, esto significa un incremento continuo del "desorden" interno. En el estado final de equilibrio, desaparece toda estructura interna. Extendiendo este concepto a todo el universo (considerado como "sistema aislado"), Lord Kelvin predijo "la muerte termodinámica del universo".

En un sistema abierto, los flujos de intercambio con el exterior (condiciones de contorno) pueden mantener al sistema lejos de esa situación de equilibrio, con una estructura en estado estacionario. Bajo ciertas condiciones, el sistema puede evolucionar pasando por procesos de sucesivas desorganizaciones y reorganizaciones con estructuras cada vez más complejas. Estas estructuras, que se forman lejos del estado de equilibrio del sistema, han sido llamadas por Prigogine "estructuras disipativas" (Glansdorff y Prigogine, 1971). La teoría de sistemas disipativos rompió definitivamente la barrera que separaba las ciencias físicas de la biología y las ciencias sociales, construida sobre la idea de que sólo estas últimas evolucionaban hacia la formación de organismos o de sociedades con niveles crecientes de complejidad. Todo sistema abierto (y todos los sistemas naturales son abiertos) evoluciona en continua interacción con el medio externo y se auto-organiza, adoptando formas de organización con estructuras que permiten mantenerse en un cierto equilibrio dinámico con las condiciones de contorno. (García, op. cit., págs. 130-131)

Si las sociedades humanas, con un flujo energético adecuado, tienden a aumentar su complejidad de forma natural, es de suponer, entonces, que al disminuir el flujo energético ocurra una ruptura que conduzca a un nuevo estado estacionario con un nivel de complejidad acorde a esa nueva situación.

Ahora bien, ¿de qué otra forma pueden manifestarse los procesos de ruptura de un sistema complejo?

Noah Raford, un urbanista que trabaja como investigador en el Departamento de Estudios Urbanos y Planeamiento del MIT, utiliza las tesis de Charles Perrow y algunos modelos desarrollados en NetLogo para mostrar cómo pueden ocurrir esas rupturas en un sistema tecnológico complejo (1 y 2):


La conclusión es sencilla: a medida que los sistemas tecnológicos crecen en complejidad y conectividad, la probabilidad de fallos en cascada aumenta.

Este proceso ocurre en función de varias causas pues hay muchas partes fuertemente acopladas que interactúan entre sí, provocando un escalamiento estocástico, e imposibilitando la comprensión del funcionamiento del sistema.

James Burke, un historiador de la ciencia, nos cuenta, en el capítulo inicial de su serie Connections, cómo un pequeño descuido por parte de personal de mantenimiento provocó un enorme apagón eléctrico que afectó, durante 12 horas, a más de 30 millones de personas en el noreste de Estados Unidos y la provincia de Ontario en Canadá en noviembre de 1965:

lunes, 28 de marzo de 2011

Jean Laherrère sobre por qué la energía barata es una mala idea

Jean Laherrère trabajó durante 37 años en la empresa petrolera francesa Total. En 1998 publicó en la revista Scientific American, en coautoría con Colin Campbell, un influyente ensayo titulado El fin del petróleo barato, en el que afirmaban que la extracción de petróleo convencional comenzaría a declinar a nivel mundial antes de 2008, tal como ha sido confirmado recientemente por la Agencia Internacional de la Energía.

La siguiente entrevista es la novena de una serie que la revista The Nation está publicando sobre el tema del pico en la extracción de petróleo y el cambio climático.

Laherrère explica que vivimos en una sociedad de consumo que requiere de crecimiento perpetuo, algo imposible en un mundo finito. Hablar de pico y declive es mal visto, porque la mayoría de los políticos y gerentes son evaluados de acuerdo al crecimiento del PIB o de las acciones en la bolsa de valores.

Según Laherrère entre 1985 y 1989 los países de la OPEP falsificaron los datos sobre sus reservas probadas aumentando 300 billones de barriles de petróleo sin demostrar ningún descubrimiento importante.

En la actualidad mucha gente piensa que la extracción de petróleo es un problema económico: si el precio es lo suficientemente alto se justifica la extracción de petróleo no convencional. La realidad es diferente y hay que analizar el problema desde el punto de vista de la tasa de retorno energético.

Para Laherrère estamos en un punto de inflexión: en el pasado era común decir "hacia el oeste", pero ya no hay más espacios que conquistar y debemos aceptar que hemos alcanzado los límites del mundo. Estamos desperdiciando energía y dejando a nuestros hijos endeudados.